dimarts, 29 d’abril de 2014

Brevet 400 Tàrrega



No hace ni un mes nos aventuramos a hacer una Brevet, una de 200 kms, como una buena opción de seguir entrenando de cara el Soplao. Elegimos la de Sant Cugat, con un recorrido ya conocido por nosotros, que ayudaría en la aventura. Tal fue nuestra satisfacción al acabar, que pronto Roser no dudó en plantear hacer otra, y por fechas una 300 no nos venía bien, y surgió la de 400 en Tàrrega. Hubo muchas dudas y mucho cachondeo con nuestras locuras, pero finalizando semana santa, y a una semana de la Brevet, nos lanzamos a la piscina. Pensar en 400 kms asusta, pero solo eran 3200m, lo cual nos hacía pensar que sería bastante rodadora.
Miguel y Roser se ofrecieron a poner su casa que tienen cerca de Balaguer, y con esto ya teníamos el fin de semana montado, ya solo faltaba pedalear esa cantidad de kilómetros.  El viernes nos plantamos en la casa, con todo preparado, una buena cena y a descansar. Somos 4, Pai, Miguel, Roser y yo, pero en Tàrrega nos espera Dani, un crack en esto de hacer rutas largas. Saber que contábamos con su experiencia era un alivio. Levantarse a las 4 no es fácil, y nos costó ponernos las pilas, así que llegamos al punto de inicio justo a las 6, viendo como salían todos, y nosotros aun teníamos que preparar las bicis. Al final, a las 6:30 nos poníamos en marcha.



Salir esa media hora más tarde hizo que no tuviéramos que pedalear mucho rato de noche, y utilizamos muy poco las luces. Lo que si que notamos fue el frío, 7 grados en la salida, pero bajando a medida que nos íbamos acercando a Manresa. Pasamos por Cervera, San Ramón, Calaf, Rajadell, siempre con un ritmo tranquilo pero constante, solo roto por las constantes ganas de orinar de algún miembro, debía ser el frío jejejejeje.
Llegamos a Sant Joan de Vilatorrada, donde pondríamos el primer sello. Han caído los primeros 73 kms, y estamos muy bien. Aprovechamos para comer, y sorprendentemente se nos unen 2 breveteros mas, que creo se han debido equivocar en algún sitio. Nosotros, por suerte, llevamos a parte del track en mi gps, con 2 cargadores externos para no tener problemas, a Dani, que ha demostrado unas dotes de gps humano increíbles.  Continuamos, cogiendo la C-55 que nos llevará hasta Solsona, tras 44 kms. Sin ser una gran carretera, se puede decir que este es el trozo más bonito de la ruta, donde más metros subimos, y eso se nota en el paisaje. Sin prisa pero sin pausa nos plantamos en Solsona, y decidimos comer algo calentito. Son las 12:45 más o menos, y llevamos 120 kms. Con la tontería hemos pasado lo más duro en lo que a desnivel se refiere, con 1500m subidos. Quedan 280 kms y otros 1500m, pinta bien. Segundo sello.
Tras un buen almuerzo, y arreglar un pinchazo mío, volvemos a la ruta. Yo había mirado algo la ruta, y tenía en mente que había que superar el km 150, donde la ruta comenzaría a tender hacia abajo, pero apareció nuestro amigo el aire. Nada mas salir de Solsona, se nos puso en contra, y para no desgastarnos mucho, el ritmo fue más tranquilo, con continuos relevos, pero tranquilos. Vamos hacia Biosca y luego a Ponts, donde deberemos sellar por tercera vez. En esta zona disfrutamos de alguna bajada algo más larga que  da un respiro a las piernas. Lo mas sorprendente es que no tenemos calor. Estamos a unos 15-16 grados, pero el viento es fresco, y hace que no nos sobre ninguna prenda de vestir.
El grupo se mantiene firme, y se percibe por las bromas que nos vamos haciendo entre nosotros, algún que otro cuchillo, pero muchas risas. Llegamos a Ponts a las 14:20, un sello, algo de comida rápida y seguimos. Ya llevamos 160 kms, y hay que plantearse donde comer.
Una buena opción es Balaguer, en el km 200, pero si paramos mucho, teniendo tan cerca la casa de Miguel y Roser, podía ser una gran tentación a la retirada. La opción es desechada, mientras pasamos por Artesa de Segre. No se si es por pensar en la comida, o porque razón, pero comienzo a tener un bajón psicológico importante. Los kms se me hacen muy largos, pasan muy lentos, y no consigo que responda el cuerpo. Me voy a atrás del grupo, y en un estado extraño para los que me conocen, paso esos kilómetros callado a rebufo. Como dice el dicho, si vas a rueda y callado, vas petado y lo sabes jajajajaja.
Al pasar por Balaguer, paramos en una fuente, y esa fuente me dio la vida. Bajar de la bici, estirar, sentarse en un banco dando descanso al culo, comer, beber, uff, soy otro. Luego me enteré que algún otro miembro también había sufrido una pequeña crisis, algo que viendo lo que llevábamos y lo que quedaba, es hasta normal. Y así y todo, estamos en la mitad. Continuamos dirección Alfarrás, que se presenta como el objetivo donde parar a  comer, pero seguimos sin tener consenso, y sorprendentemente, decidimos que pararemos en Monzón. Son 60 kms con rectas interminables, una de ellas de 5 kms, con el viento en contra, pero la parada en Balaguer nos ha dado alas, y vuelve el buen rollito. 


Todos conscientes de hasta donde hay que llegar, solo hay que pedalear y pedalear.  Menos Dani, el resto superamos  nuestro récord de kilómetros en una salida, algo que también sube la moral del equipo. Pasmos Alfarrás, y luego Binefar. Paso por un desvío que lleva hacia Alcampell, pueblo de mi madre, y sigo con el subidón. Poco a poco nos acercamos a Monzón, pero el hambre apreta,  y esos últimos kms se hacen pesados, pero llegamos. Tras unas dudas, nos sentamos en una terraza del centro, pero, cuando vamos a dar rienda suelta a nuestra alegría, plas, se pone a chispear. Tras hablar con lo que parecía el dueño del bar, conseguimos que nos guarde las bicis en un trastero, y nosotros podemos sentarnos dentro con toda tranquilidad. Y la verdad que triunfamos. Eran las 19:45, y caía otro sello. 260 kms realizados, 2800m subidos, aunque esos 140 kms con el viento en contra han sido duros. Pero un pedazo de plataco con pasta, carne, ensaladas, pizza,  2 jarras de clara, café, de todo, solo faltó el kalise jejeje, nos puso las pilas de lleno.
Tenemos que ser optimistas, quedan 140 kms y según datos, unos 400m de desnivel, una salida rodadora de pretemporada. Pero cuando las cosas pintan bien, siempre hay algo que lo estropea. Tras la cena, reemprendemos la marcha bajo una gran nube negra que deja caer una lluvia fina. Son las nueve y poco de la noche, y está todo oscuro, una lástima, porque a esas horas, aun queda luz buena para rodar. No queda otra que poner las luces y rodar rápido intentando escapar de la lluvia.
Objetivo Fraga, 52 kms. Nos sentimos con fuerzas, y cogemos un buen ritmo, y por fin tenemos aire a favor, o mejor dicho, no tenemos viento en contra. Se nota, rodamos siempre entre 30 y 35 km/h, que cn 260 en las patas no está nada mal. La carretera por la que circulamos tiene poco tráfico, pero el suficiente para notar que los coches nos respetan más por la noche que por el día, increíble. El hecho de llevar un chaleco reflectante ayuda seguro, pero sigue sorprendiendo ese respeto.  Tras llegar a Fraga, nos dirigimos a Serós para sellar, y ahí aprovechar para contactar con la familia por última vez. Las previsiones son de llegar sobre las 3 de la mañana, y a esas horas no podemos esperar que estén esperando, deben descansar, más si al día siguiente salen a disfrutar del mountain bike.
A Serós llegamos a las 23.15, y ya se aprecia un poco el cansancio acumulado, pero solo quedan 80 kms, aunque estos tiendan a subir. Cuando pensábamos que nos habíamos escapado de la lluvia, zas, vuelve otra vez, joder, nos persigue.  Venga, en marcha, hay que ir a Les Borges Blanques donde pondremos el penúltimo sello.
Rodamos muy bien, y solo algunos repechos mas largos hacen que baje el ritmo para no romper el grupo. Nuestra super women Roser está sufriendo, y tenemos que arroparla llevándola en volandas. Como gran campeona que es, aguanta lo que le echen.
Rodar de noche te mantiene alerta, ya que no puedes anticiparte mucho a los baches de la carretera, pero también hace que no veas lo que te viene por delante, sobre todo esas rectas infinitas que pueden ser muy duras psicológicamente. Solo teníamos las referencias de los coches, a ver cuanto tardaban en desaparecer por el horizonte, y alguno tardaba más de lo querido jejejeje.  Con más sufrimiento, conseguimos llegar a les Borges Blanques a la 1 de la madrugada. Hay que coger aire, quedan 33 kms, no podemos fallar ahora.  Nos centramos en recuperar a Roser, sobre todo haciéndole ver que llegados aquí, da igual llegar a las 3 que llegar a las 4, o a las 5, lo que importa es llegar, y llegar juntos. Con eso, estamos una media hora allí, y sabéis quien vino a vernos nada más salir?? Si si, esa, la lluvia, y con fuerza esta vez. No tocó otra que ponerse el chubasquero. Luchamos un buen rato contra el agua, pero como en las anteriores veces, al final conseguimos escapar.
Objetivo Tàrrega, esto está hecho. Equipoooooooooooo!!!!!! Nos auto animamos con este grito para seguir adelante. El culo ya no es nuestro, pero no nos bajamos de la bici. Me acuerdo de una frase de Dani, diciendo que todo lo que te duela a partir del km 200, es normal, no busques explicaciones. Pues a mí me duele todo, culo, brazos, hombros, tengo el dedo meñique del pie izquierdo dormido, vamos, que sale de todo, pero ahí estamos, todos juntos.
Y así fue, primer subidón, ver el cartel de Tàrrega a 9 kms, luego a 3, y luego estamos dentro. Unas vueltas y llegamos al camping de donde saliamos hacía nada más y nada menos que 21 horas antes. No os puedo describir el subidón.  Si acabar esta Brevet es de por si emotivo, tengo que agradecer a Roser, Pai, Miguel y Dani, que decidieron dedicar cada uno sus 400 kms a mi padre, que justamente hoy hacía 8 años que nos había dejado. Va por ti!!!!


Muy cansados, volvimos a casa, con nuestra medalla, donde una cerveza sirvió para brindar por lo conseguido. Para acabar, decir que sin estos 4 monstruos de la bici, nunca hubiera hecho esto. Roser, una mujer con la que nada puede con ella, superstar. Miguel, un superclase incansable que no se cansa de ayudar a los demás. Superpai, el hombre increíble, pensar que solo lleva un año y medio con una bici y todo lo que está consiguiendo es brutal. Y Dani, el Gps man que se crece cuantos más kilómetros lleva. Gracias y enhorabuena cracks.
El domingo, barbacoa espectacular para recuperar el cuerpo, no todo va a ser sufrir, jejejeje.