divendres, 16 de juny de 2017

Brevet de 1000 en Murcia: la más dura de España (by Jesús Padilla)

Bueno, chic@s, os cuento mi aventura en esta brevet, espero que no os aburra mucho.


Como es de cajón para este tipo de aventuras tienes que estar "tarao", no tener conocimiento o que te apasione mucho este deporte. Según dice alguno yo tengo las tres condiciones, así que para Murcia que nos vamos. Jueves por la mañana cogí el coche y después de intentar recordar de no dejarme nada, puse rumbo a Murcia. 


Una vez allí, empezaron a venir lo 14 participantes que éramos y como no los organizadores Juan Pedro y Vicente dos auténticos apasionados del ciclismo, después de presentarnos todos recoger credenciales y demás nos cambiamos de ropa preparamos los últimos detalles de la bici y hacemos la foto de rigor. 

Comienza la aventura....



Nada más salir, vamos todos en grupo y a pesar del tráfico intenso, intentamos siempre ir juntos y no separarnos demasiado, una vez que salimos de Murcia empezamos a rodar más rápido pero sin volvernos locos, supongo que todos tenemos en cuenta los muchos km que nos quedan y el desnivel. 



Hasta el primer control (km. 75) vamos muy tranquilos. El hecho de ser prácticamente llano menos algún repechón ayuda a que avancemos rápido. Llegamos, sellamos en una gasolinera y continuamos. En ese momento dicen de parar a cenar algo rápido y continuar, empezamos a mirar donde cenar y vemos un telepizza así que para allí vamos, unas pizzas y a seguir con la ruta.

Hasta el km 196, que es el próximo control, más de lo mismo, poco desnivel algún que otro repechón y siempre rodando juntos. Una vez allí, sellamos en un bar, ya que eran fiestas y estaba abierto, un refresco y a continuar. 


Eran las 4 de la mañana más o menos. Continuamos hasta el próximo control que era en el km 292, no sin antes parar sobre las 7.30 de la mañana a desayunar, coger fuerzas y continuar. Aunque la noche la hicimos juntos, el sueño y más de un bostezo se ve en algunos de nosotros. 

Una vez desayunado vamos hacia Almería y de hay empezamos a subir para Alhama de Almería donde empieza la montaña y se acaba eso de rodar en grupo ya que cada uno de nosotros subimos a nuestro ritmo no sin decir que me quedo el último y subo a mi ritmo. Paramos a sellar en el km 292 y ahí nos reagrupamos todos otra vez. Yo una vez sellado y rellenar bidones comento al grupo que voy tirando ya que seguro que me cogerán rápido, y dicho y hecho, a los 10 km me cogen los primeros. Ellos van tirando y yo me engancho a un grupo y empezamos a subir juntos y subir y subir y subir hasta el km 350 en Bayarca que nos volvemos a reagrupar todos, con un calor asfixiante.

En este tercer sello está Juan Pedro y Vicente con sus parejas y nos hacen una pequeño avituallamiento del cual agradecemos todos, en ese momento decidimos de continuar unos 20km más y parar a comer en laroles un sitio que ya conocían algunos de ellos y donde pararíamos a comer todos juntos aunque vamos llegando poco a poco todos.Después de comer se hace difícil de volver a pedalear ya que entre el calor y con el estómago lleno se hace muy cuesta arriba. Desde Laroles hasta Trévelez el terreno es muy rompepiernas y se hace muy duro ya que el desnivel es muy alto y con algún descansillo que lo que hace es romperte el ritmo y hacerlo muy duro. Yo voy coincidiendo con algún componente del grupo pero casi siempre voy solo y sin ningún problema pero se hace más difícil ir sólo que en compañía. 
Una vez en Trevelez coincido con casi todos los componentes, pero cuando yo llego algunos ya se van y ahí ya se rompe todo el grupo y cada uno ya va a su ritmo. En ese momento estamos en el km 419 y las esfuerzo empieza a notarse en las piernas. Continuamos ruta y empezamos a descender, cosa que se hace rápido pero en pocos km volvemos a subir, en ese momento coincido con Pepe y decidimos ir juntos hasta Monachil (km 510) pero se nos hecha la noche encima y pensamos que ir hasta Monachil será complicado ya que llegaremos tarde y no habrá sitios para cenar y decidimos cenar en Dúrcal en el km 780 + - 
Mientras cenamos decidimos que será mejor buscarnos la vida por ahí y dormir y dicho y hecho buscamos un hostal y que casualidad que nos encontramos con dos componentes más y al final dormimos los 4 en el mismo hostal.Una ducha y a dormir. 

Quedamos en salir a las 7.30 y a pesar de querer ser puntual salimos casi a las 8 pensando que sería el día más duro de todos. Camino a Monachil y sin quedar con nadie nos juntamos 8 participantes en la subida a Pradollano, que de Prado está bien ,pero de llano no tiene nada, coño. Jajaja!!! El principio es muy duro, las rampas no bajan del 10% y hasta el 15% y así unos 6 km. A partir de ahí, algo más suave, pero las piernas ya van tocadas. Para mi mala suerte pincho y me quedo último y descolgado del grupo aunque luego al final una vez en pradollano en el control coincido con tres más. 

Sellar, comer algo, bebida y decido ir tirando y que los demás me cojan por el camino, hay una bajada muy fuerte y bastantes km y se hace duro ya que frenar la bici en rampas del 18% se hace duro. Una vez hecha la bajada, empieza a subir un repechón del 10% y 12% que te dejan las piernas como tablas y de ahí hasta el cruce de Genil dirección a Guadix.

Hace muchísima calor y voy medio muerto ya que el calor me deja muy tocado no es para menos 40° y un sol de justicia. En ese momento decido parar comer un bocata y continuar más tarde y aunque así lo hago, al poco de reanudar el trayecto, en unos 5 km no puedo con el calor y decido parar. Veo un pino con una sombra muy grande y me tumbo a ver si se me pasa el golpe de calor y aprovecho para dormir un rato. Al cabo de una hora y media y, menos mal que me pongo el reloj, despierto y estoy 5 minutos pensando en que estoy último, no voy muy bien de tiempo y los demás me sacan unas 2 horas más o menos, pero no me agobio y reanudó mi aventura. 

Antes de llegar a Guadix, paro en una gasolinera y me bebo un Acuarius de un trago y relleno bidones y aquí viene la clave de porqué conseguí acabar.... Me dice la mujer del bar: Donde vas con el calor que hace? Y cuando le explicó que estoy haciendo y a donde voy me dice..... huy, tu ahí no llegas!! Y pensé como mi amiga Rusi... Uixxx, lo que me ha dicho ésta, no sabe con quién está hablando con lo testarudo que soy, cuando me dicen que no lo voy a conseguir.
Así que reanudo la marcha y a pesar del calor y los inconvenientes me digo a mi mismo....se va a retirar de la prueba su puta madre, yo continuo y lo acabo por mis cojones. Empiezo a pedalear y cuando llego a Guadix paro para sellar pillo a tres más de la brevet. Descanso 10 minutos, repongo bidones y marchamos los 4. Al cabo de unos km nos encontramos con 4 componentes más y uno de ellos tiene problemas mecánicos que por desgracia lo deja en fuera de juego y tiene que retirarse. En unos 5 km nos rejuntamos los 7 y pedaleamos  juntos un buen rato, tres de ellos se paran a cenar y, algo más tarde, nosotros 4, cosa que al final cuando reanudamos la marcha nos volvemos a reagrupar todos y continuamos. Tres de ellos llevan mejor ritmo y nos adelantan subiendo dirección Castro de filabres, un puerto de unos 20 km y aunque hay algún descansillo y alguna bajada se hace duro ya que estamos cerca del km 719 y llevamos bastante desnivel.
Salimos del control y vamos dirección a velefique un puerto bastante duro de 14km   ellos tres deciden pararse a dormir y nosotros continuamos y justo en el principio del puerto yo voy muy cansado y decido parar a dormir y ellos continuaron. Una parada de autobús me sirve de colchón y duermo unas 2.5 horas. Cuando despierto, me preparo y reanudo la marcha dirección Bacares y aunque voy solo y a las 4.30 de la mañana no me desanimo y subo el puerto a mi ritmo. Una vez arriba y coronando me abrigo un poco y empiezo a descender y no es porque haga frío sino porque el cansancio y la larga bajada te destempla el cuerpo. Después de una larga bajada llego a Bacares y como no hay nada abierto una foto en la entrada del pueblo para que valga como sello.
Después de Bacares llego a Fijoles y ahí desayuno  un poco y me encuentro que con los tres chicos que iba están ahí y los otros tres están por detrás mío. Ellos están desayunando y yo decido seguir rumbo a Chivinel.
Hasta llegar a ese control, se hace muy largo ya que hay 21 km de subida y unos 1.000 metros de desnivel más o menos. El único trozo que se me hace más ameno es el que coincido con José Ramón que iba a hacerla pero al final no pudo, pero me acompaña unos km y ya me avisa que las últimas rampas son muy duras y no se equivocó, no. Joder! Qué rampotes y con 30 grados de calor se me atragantan que no veas, pero no desisto en mi afán de llegar a meta. 
Una vez en Chivinel sello y como un bocata y me dicen que hace unas 2 horas se ha ido el primer grupo y mientras me como el bocadillo y pienso, me veo con muchas fuerzas de acabar. Justamente, cuando me voy llegan tres de ellos y charlamos un rato y como los últimos 150 km son prácticamente llanos le digo que voy tirando y luego me pillaran ya que ellos son tres y si hacen relevos me cogerán rápido.

Para mi mala suerte, al cabo de unos 12 km me mete el track por una carretera rural malísima y pienso que tengo el track mal y no es por ahí. Habló con el organizador y después de charlar un rato con él y viendo que era posible que lo tuviera mal, llamo y decido volver atrás los 12km y reanudar la marcha con ellos tres ya que yo sabía que Manolo uno de ellos tenía el track bueno.

Después de reencontrarme con ellos y reanudar la marcha me doy cuenta de que vamos por el mismo sitio que había ido antes y que mi track estaba bien. 

En ese momento que cogimos el camino rural se convierte en una odisea. Esos 10 km se me hacen eternamente duros, un camino sin asfaltar de cemento roto y mucha piedra y de tanto bache me empieza a fallar el cambio. Fue horrible y además a 38 grados. Dios, qué maneras de sufrir!!! Y por si fuera poco, después de eso hicimos 10 km más por tierra. Imagínate esos km cerca de tabernas por donde se rodaron tantas películas del oeste. Yo estaba que me daba un infarto entre calor y lo duro que se me hizo.

Una vez pasamos el calvario paramos en un bar y parecíamos camellos. Joder, qué maneras de beber, madre mía!!! Nos montamos otra vez en la bici y seguimos. Hay una bajada muy, muy rápida y prácticamente nos plantamos en la provincia de Murcia y a pesar del calor axfisiante no dejamos de pedalear, ya que veíamos meta muy cerca. Tuvimos que parar todavía dos veces más, una de ellas, obligada, puesto que era el penúltimo sello (km 926). Madre mía, qué lentos se hacen los kms cuando quieres llegar!!! Pero entre bromas y tonterías nos presentamos en Murcia donde empezó nuestra aventura



Decir que los últimos km me sabían a gloria, me veía ganador de esta batalla conmigo mismo, ya que os puedo jurar que es la vez que menos preparado físicamente he estado, pero mi mente es fuerte y eso me hace ser poderoso. La llegada es entre risas, abrazos y felicitaciones de todos y para todos. No negaré que en un momento de soledad después de acabar rompí a llorar de la emoción de poder decir: SÍ, YO HE ACABADO LA BREVET MÁS DURA DE ESPAÑA! Yo soy de Sprintbike, un kamikaze más!!!Agradecer a todos los participantes por esos ratos tan agradables de pedaleo juntos. Sois muy grandes. Bueno espero os haya gustado aunque yo esto de las crónicas no se me da muy bien.  Un abrazo para todos. Jesús Padilla

dilluns, 5 de juny de 2017

VI Crono Escalada Sprint Bike

Vuelve uno de nuetsros clásicos, la crono de Btt. Volveremos a subir esos 5 kms agónicos de la famosa "larga" de Sant feliu, y luego nos iremos a disfrutar de un buen almuerzo de pan con jamón. Os dejamos enlace para las inscripciones:
Inscripciones


dijous, 27 d’abril de 2017

FLECHA IBÉRICA 2017

Objetivo: Probar una experiencia nueva en equipo y ya de paso obtener un requisito más de cara al Randonneur 5000.

Equipo: El capitán y también cansino histórico, Miguel Ángel. Después de un año de parón obligado por una doble lesión de rodilla tras finalizar la Paris Brest 2015, era el primer reto largo o “palomada”, como él le llama, que se planteaba. Jesús Padilla, alias “Pai”, devorakilómetros incombustible y también finisher de la Paris Brest 2015, de las 1001 Miglia y los 1000 del Camino de Santiago. Roser, la falta de riego personificada y la única fémina catalana que participó y terminó la Paris Brest 2015, y participante también en otras brevets de entidad como la Barcelona-Perpignan 2016. Dicen que los tres juntos tenemos el conocimiento justo para pasar el día.

Por desgracia, no hemos podido engañar a nadie más… Nuestro compañero de pedales con ideas de bombero, Dani, está lesionado; y Ferran y Ángel tienen compromisos que no pueden dejar. Al ser en Semana Santa, por un lado está bien, pero por otro, puede pasar esto. Por eso, formamos el equipo con el mínimo permitido de componentes con el riesgo que ello conlleva. Si queremos acabar con éxito, tenemos que llegar todos.

Otro handicap es que no llevamos coche de apoyo, así que debemos ser autosuficientes y llevar todo lo necesario. Por suerte, la organización nos permite enviar una maleta con la ropa de recambio para ducharnos una vez hayamos llegado a nuestro destino… La suerte está echada.

Ruta: Según requisitos, debe tener más de 360 kms con llegada a Yepes (Toledo) Teníamos claro que debían ser menos de 400kms. Strava en mano empezamos a hacer probaturas desde diferentes puntos de partida. La idea inicial era salir desde Valencia, pero finalmente elegimos Zaragoza.

También teníamos que hacer unas paradas obligatorias para sellar la credencial. Elegimos los siguientes puntos y calculamos un horario de llegada aproximado en cada uno de ellos:

- Daroca, km. 80, entre las 12-14h
- Molina de Aragón, km. 140, entre 15-17h
- Villaconejos de Trabaque, km. 230, entre 19-21h
- Tarancón, km. 320, entre 1-4h
- Noblejas, km. 365, a las 7h
- Yepes, km. 390 antes de las 9h

Disponemos de 24 horas como máximo.

Todo esto parece muy estudiado pero, en realidad, no teníamos ni idea de cómo serían las carreteras… ¿Habría mucho tráfico en las nacionales? ¿Nos perderíamos? ¿Serían buenas carreteras o encontraríamos algún camino rural? Este era otro factor más que no podíamos controlar y que, de nuevo, llenaba de interrogantes nuestra aventura.

Experiencia: Partimos el viernes en autobús y antes de lo que pensamos empieza la aventura. Para colocarlas en el maletero tenemos que desmontar la rueda delantera y envolverlas de alguna manera. Utilizamos, como apaño, bolsas de basura industriales y... , para allá que vamos. Una vez en Zaragoza, el hotel escogido está muy cerca de la estación, ya que vamos en bici, claro. Nos da tiempo de comer tranquilamente, instalarnos, echar una siesta e ir al centro en autobús para hacer un poquito de turismo. ¡Hasta tenemos la ocasión de ver una bonita procesión! Cenamos unas pizzas y a dormir prontito, que al día siguiente hay que madrugar.

A la mañana siguiente, nos levantamos y desayunamos como si no hubiera un mañana. Con la barriga llena y todo listo empezamos nuestra ruta. Son las 9, tenemos 24 horas por delante y toda la incertidumbre del mundo.

Primer reto, salir de la ciudad. Al contrario de lo que nos pasa normalmente, que damos más vueltas que una peonza, esta vez nos enfocamos a la dirección correcta a la primera y cogemos la nacional que nos llevará hacia Cariñena y más tarde al primer punto de control. En seguida, vemos que estamos dentro del track y , con alegría y nerviosismo, nos despedimos de la ciudad que tan bien nos acogió ayer.

Tenemos suerte, ya que pronto encontramos un grupo de ciclistas maños que van en la misma dirección. Nos preguntan donde vamos y se sorprenden al escuchar nuestra respuesta. En seguida, todo el grupo se ha enterado y se muestran gratamente dispuestos a ayudarnos. Nos explican que la nacional va paralela a la autovía y que por eso no hay casi vehículos que nos avancen. No dudan en ofrecernos su rueda y  guiarnos en esta primera parte de la ruta, así que los primeros kilómetros se hacen muy amenos y pasan rápido. Finalmente, se despiden de nosotros deseándonos mucha suerte y seguimos solos.



A partir de aquí la ruta sigue en constante ascenso. El paisaje ya empieza a cambiar puesto que estamos subiendo la Meseta.  En seguida, subimos el puerto de Paniza, que con sus 10,7 kms. y una pendiente media de un 3,2%  nos resulta muy llevadero. Coronamos a 938m, foto de rigor y continuamos. Bajamos muy poco para volver a subir y encontrarnos, como quien no quiere la cosa, el cartel de la segunda ascensión del día, el puerto de Huerva a 944m.


Finalmente llegamos a Daroca a las 11.35, 25 minutos antes de lo previsto. Parada rápida en una gasolinera para sellar y comer algo. Los ánimos andan bien y seguimos.

El tercer puerto lo encontramos justo después de salir de Daroca. Es el de Santed, con 10,6 kms. de subida progresiva y constante alrededor del 4% que nos lleva a 1153 metros de altura. Poco antes de coronar y demasiado pronto, tenemos la primera incidencia del día: el porta bultos de tija de Miguel, quizás por el peso de la carga y el traqueteo, se ha bajado de tal manera que roza la rueda trasera y nuestra multiherramientas no nos sirve para solucionar el problema. Suerte que Pai lleva una mochila de tela y podemos meter el portabultos en ella y cargarlo a la espalda, cosa muy incómoda pero que nos permite seguir avanzando hasta el siguiente pueblo en el que pediremos ayuda.

Ya estamos en plena Meseta y el viento empieza a castigar. Viene de costado y nos colocamos haciendo el abanico y dándonos relevos. Los kilómetros pasan irremediablemente más lentos y ante la inmensidad de la planicie entendemos el refrán de ancha es Castilla… ¡Y airosa, también!

Llegamos a un pequeño pueblo llamado La Yunta y al primer hombre que vemos le pedimos ayuda… Él se lamenta por no tener la herramienta que necesitamos pero moviliza a medio pueblo, haciéndose cargo de nuestro problema como si fuera suyo, hasta encontrar quien sí la tiene… Comprobamos con alegría que la esencia de las gentes de los pueblos todavía no se ha perdido… Y que dure muchos años!!! Gracias a su inestimable y anónima ayuda podemos continuar pedaleando con el problema resuelto. Hasta llegar a Molina de Aragón nos espera un constante sube y baja…

Km 140, Molina de Aragón, son las 14.35h. A pesar de la incidencia, seguimos con 25 minutos de adelanto sobre nuestra previsión. Sellamos de nuevo en una gasolinera. Estamos contentos y animados pero aún no sabíamos lo que nos venía encima...

En la siguiente parte de la ruta, es donde nos encontramos las rampas más duras, llegando a ver en el Garmin hasta un 16% de desnivel, tanto a la altura de Taravilla, como en Poveda. El calor, las horas pedaleadas, los kilómetros, el desnivel que llevábamos acumulado y ese par de rampas buenas hicieron “pupa” no sólo a las piernas sino a nuestro estado de ánimo. El cansancio empezaba a dar los primeros avisos y por eso decidimos hacer parada en un bar, a pesar de que no era un sitio de control. Llegados a este punto, nuestras caras delatan que andamos con cierto agobio así que nos tomamos la parada con calma.

Preguntamos al hostalero cómo será el terreno que tiene que venir y no nos lo pinta nada bien, informándonos que lo siguiente es sencillo pero que en dirección a Priego la carretera es muy mala y también con mucho desnivel. La noticia nos sienta como un jarro de agua fría, puesto que teníamos la esperanza de haber pasado lo peor… Pero resultó que fue todo al revés: lo que tenía que ser sencillo fue un señor puerto que nos llevó a 1400 metros de altitud, el punto más alto de la ruta, y la continuación, que tenía que ser tan dura, al final no lo fue tanto.

Finalmente, ya tocados, llegamos a Villaconejos del Trabaque, km. 230 a las 18.55h. A pesar de todo, seguimos llegando antes de lo previsto y, aunque sean solo 5 minutos el mensaje mental de que vamos bien vuelve a la cabeza. Sellamos en un bar, donde pedimos unos bocatas de tortilla que nos saben a gloria.

A la hora de reemprender la marcha, Pai se da cuenta que ha pinchado. Cambia la cámara, pero vemos un bulto en su cubierta al que no damos mucha importancia. La parada, al final, se ha alargado una hora y no podemos entretenernos más. Nos queda poco tiempo de luz natural y hay que aprovecharlo.

Pronto se nos hace de noche. Encendemos luces y nos colocamos la armilla reflectante. La temperatura ha bajado pero no demasiado. Son las 11 de la noche, más o menos, cuando Pai nos dice, ya con cierta desesperación, que ha vuelto a pinchar. La primera idea es llegar al siguiente pueblo como sea, donde, con más iluminación, poder reparar el pinchazo, pero la carretera está en medio de la nada, ni un indicio de luz, ni un cartel de pueblo cercano…. Así pues, nos paramos y comprobamos con preocupación que el bulto de la cubierta es ahora mucho más grande. Cambiamos cámara de nuevo e intentamos hacer un apaño en  la rueda con cinta aislante digno de Mc Giver pero no sabemos cuánto aguantará y todavía quedan muchos kms. Las ganas de llegar al siguiente punto de control, Tarancón, son inmensas, así que una vez hecha la correspondiente reparación ponemos la directa y ya no pararemos hasta llegar allí.

Por fin, llegamos a Tarancón, km. 320, a las 12.20h de la noche, 40 minutos antes de nuestra previsión, lo que nos hace respirar tranquilos. Lo primero que vemos es la caserna de la Guardia Civil, sitio donde decidimos pedir que nos sellen y lo conseguimos, no sin cierta desconfianza y miradas de perplejidad. Les convencemos con un: “Somos frikies, pero no somos mala gente”… A continuación, buscamos un bar donde poder comer y un rincón donde dormir un rato. Estamos a 70kms y empezamos a creernos que esto ya está hecho.

El sueño es reparador y una vez despiertos seguimos la marcha. El terreno es llano o con tendencia a bajar. Parece que todo está a nuestro favor. Tenemos que sellar a 25kms de la llegada, en Noblejas. Esperamos a que nos abran un bar a las 7 y de mientras somos la atracción de los pocos pueblerinos madrugadores que hay por allí. Uno de ellos nos pregunta y, tras decirle que venimos de Zaragoza, se nos queda mirando, nos contesta que no se lo cree y se queda tan ancho… De nuevo, esa cara de incredulidad a la que ya nos estamos acostumbrando y que nos hace sonreír. Nuestro desayuno consiste en unos  cuantos cafés con leche y unas cuantas madalenas. Nos dan la energía necesaria para nuestro sprint final, que hacemos ya de día y con los ánimos a tope.


Ahora sí, llegamos a Yepes con 390kms en las piernas y 4400 metros de desnivel. Gritamos y nos abrazamos para celebrarlo. Por fin, RETO CONSEGUIDO!!!

dilluns, 6 de març de 2017

Sensaciones finales Brevet

Bueno, ya han pasado unos días desde que se realizase la Brevet 200 de nuestro club, y no podemos dejar pasar la ocasión para felicitar a todos los participantes y voluntarios por disfrutar de este gran día. Un día intenso que creemos salió bastante bien y que la mayoría de participantes así nos hicieron ver. Pudieron disfrutar de un gran y duro recorrido, y a la vez de un gran ambiente entre todos los participantes. Al final 132 valientes la terminaron con el carnet randoneur sellado como se les pedía.
Desde el club ciclista Sprint Bike estamos muy orgullosos de como fueron las cosas, y prometemos mantener el listón para futuras brevets.
Pero como no nos corresponde a nosotros ponernos medallas, os dejamos con unas crónicas de varios bikers del club ciclista Velo.

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