dimecres, 17 de juliol de 2013

Crónica Vip Xtrem by Jesús Padilla



Os cuento mi experiencia de la vipxtrem, me ha salido un poco larga, espero no os aburra.
Todo empezó cuando Marco, Sergio, Manuel, Sergio carbono y Racing acabaron la PDF NON STOP. El día que llegaron a Sant Feliu fuimos a verlos y a tomar algo con ellos, el mérito lo merecía, aunque Racing no vino. Todos nos contaban su experiencia y entre todas las conversaciones yo le digo a Manuel, y tu qué? la semana que viene tienes la vipxtrem, vaya paliza ¿no? a lo que me contesta, no puedo hacerla pero tu la podrías hacer por mi. Ahí me quedo un poco parado y no le digo ni que si, ni que no, pero ya empieza mi coco a pensar en esa posibilidad. Nada más llegar a casa se lo comento a mi mujer Alicia, lo primero que me dice es, tu estás loco!!!!, pero a continuación me dice, si tu te ves con fuerzas y ganas haz la cursa, que suerte tengo con ella siempre me apoya. No tardo ni 1 minuto en llamar a Manuel y le digo que la voy hacer por él, cosa que agradezco mucho por su parte. La suerte esta echada. El viernes nos vemos, me da todos los papeles y a dormir que mañana toca madrugar.
Toca el reloj a las 3,50h, ni he dormido lo suficiente, ni descansado lo que tendría, no hace falta decir que estaba nervioso. Cargo todo en el coche y me voy, cuando llego recojo el dorsal, foto de rigor y para la salida. Entramos en un parque cerrado y antes de empezar nos dicen que levantemos las bicis que nos harán una foto, imaginaros casi 700 bikers y yo el más pequeño, no salgo en la foto ni en broma, será como buscar a Wally. Me parece ver a Racing de los btteros pero con tanta gente no estoy muy seguro, luego me enteré que sí era él, que rabia me gustaría haberle saludado.
Bueno! chupinazo 7 de la mañana comienza la cursa.
Empezamos por carretera unos 4km en llano prácticamente, la gente me va pasando como si se acabara la cursa, ni me inmuto yo a mi rollo quedan muuuuuuchos km. Después de la carretera cogemos un desvío a la izquierda pasamos por el monasterio, más carretera y luego desvío a la derecha, empieza la montaña. 7km de subir y subir, la pista es un poco empedrada pero esta bien, la peña un poco nerviosa por adelantar y ganar algún puesto, aunque yo sigo a lo mío, corono el puerto y empiezo a bajar, la pista se vuelve más bien en corriol, es con mucha piedra y solo una trazada por donde ir, puesto que si te sales de ella estás en el suelo. Premio para mi, ya tengo parcelita, no ha sido nada un rasguñón sin importancia pero me hace ir más atento. Empiezo el segundo puerto y este no voy muy cómodo, tiene muchas piedras y encima algo técnico, empiezo a pensar que se me va a hacer muy largo esta cursa y ralentizo mi marcha, para colmo el calor empieza a ser agobiante. Corono el puerto, empiezo a bajar y me encuentro con lo que ellos llaman un sendero. Quién ha dicho que es un sendero? David, Melero, Oscar, Del Moral? “cagon to” esto es una trialera joe! Bueno sin protestar mucho continuo aunque la bajada me deja las manos destrozadas por tanta piedra, vuelta a subir hasta el primer avituallamiento. Comer, beber y rellenar bidones y a continuar. Los próximos 18 km más de lo mismo subir, bajar y piedras como para aburrir. 2º avituallamiento, lo mismo, comer beber y “palante” hasta el 3er avituallamiento que es casi todo bajada, salvo 3km de subida y algún rampote, pero es peor la bajada porque no puedo descansar, de ahí al 4º avituallamiento que es todo subida. Se hace duro subir, ya llevo la mitad de la cursa y como no se muy bien como estaré de fuerzas voy a un ritmo no muy alto pero si constante. Después del 4º avituallamiento empezamos a bajar entre pista y senderos, bueno lo dicho, senderos para algunos. Me acuerdo en ese momento de David con el cual últimamente salgo con él en la nocturna y le encantan las trialeras, como disfrutaría. Llegamos al 5º avituallamiento km 80 y llevo bastantes km que me encuentro con los mismos bikers, pero con uno de ellos me pongo a hablar, nos presentamos Alex, Jesús encantado y empezamos a rodar juntos.

Seguimos bajando hasta el km 87 salvo un km de subida todo es bajada entre senderos y algo de pista, y llegamos al 6º avituallamiento. A partir de aquí es cuando me encuentro mejor, me he reservado fuerzas para el final, ya que no sabía como iba a reaccionar mi cuerpo, y aunque el calor es sofocante no he parado de hidratarme y empiezo a subir el penúltimo puerto, el más duro me había comentado Manuel, pero me encuentro fuerte y mentalmente estoy entero y empiezo a tirar, el puerto es duro de cojo.... pero lo aguanto bien, y empiezo a adelantar a muchos bikers. Corono el 7º avituallamiento, mientras repongo fuerzas llega Alex y comentamos lo duro que ha sido. Ahora toca 10 km de bajada unos 6 por pista y 4 por senderos, pero en el km 107 un biker que iba delante mío se cae, solo ver la caída se me ponen los pelos de punta, no se puede mover, le ayudamos Alex y yo, pero no se puede poner de pie, al final con ayuda de otros 2 bikers más lo ponemos de pie pero no puede andar, dice que la cadera le duele mucho, decidimos ponerlo en la sombra y bajar al 8º avituallamiento para que vengan a buscarlo, ya que solo estaba a 2 km, yo bajo todo lo rápido que puedo pero con precaución no vaya a ser que me pase igual a mí. Cuando llego se lo comunico a los voluntarios y enseguida cogen un coche y suben a buscarlo, yo mientras espero a que venga Alex, a los 5 minutos lo veo y comentamos lo ocurrido. Con toda esta historia hemos perdido 30 minutos, pero no nos preocupa, lo importante era que el chaval fuese atendido lo antes posible.
Bueno nos quedan 20 km y le comento a Alex que dentro de 5 km está el último avituallamiento y empiezo a tirar. Llevo buen ritmo y se me hace hasta corto esos km, entre otras cosas porque vamos un buen tramo por carretera y mis posaderas lo agradecen. Último avituallamiento, me hidrato, cojo provisiones y en cuanto llega Alex hace lo mismo que yo y nos vamos. Último puerto 5 km, en cuanto salgo del avituallamiento le digo a Alex que me encuentro bien y voy a tirar, dicho y hecho. Empiezo a coger ritmo y aunque el calor es asfixiante yo estoy con fuerzas y subo rápido y corono en poco tiempo. Una vez arriba empiezo a bajar por un sendero, unos 4 km hasta llegar a la carretera por donde hemos pasado por la mañana, quedan unos 5 km y finisher. Una vez cojo carretera empiezo a tirar y voy entre 25 y 30 por hora y empiezo a pensar en mi carrera, he ido de menos a más, creo que podría haberme reservado menos al principio, pero creo que hice bien y me siento fuerte, también porque he parado en los 9 avituallamientos y 2 de agua y como mínimo 5 minutos para descansar en cada uno. Pero la emoción de acabar esta cursa es enorme, tengo lo ojos llorosos, ha sido muy duro hacer esta carrera y el calor no ayuda, y empiezo a recordar que hace 10 meses yo no había cogido una bici en mi vida, por no decir que pesaba 120kg y llegar a poder decir que soy finisher en la vipxtrem se me saltaban las lágrimas.
Durante toda la carrera me voy acordando de vosotros y todos los ánimos que me habéis dado, cosa que no olvidaré nunca.
Último km voy a tope y por fin llego a meta ahora si lo puedo decir: FINISHER VIPXTREM
Posición 194
Tiempo 9.59,41h
 

Nada más llegar hablo con mi mujer, la cual se pone muy contenta y yo estoy emocionado, no pasa ni 1 minuto y me llama Manuel que me felicita por haber acabado, cosa que no entiendo, como lo sabe??? Le mandaron un SMS con la posición y el tiempo ya que yo lo hice en su nombre, luego me llama Juan Carlos para felicitarme, que tío más grande es, se agradece el detalle.
Después de ducharme me pongo a leer los 1000 mensajes de whastapp
Y me doy cuenta que lo habíais seguido por internet. Que grandes sois!!
Por último veo a Alex el cual nos saludamos y comemos juntos mientras comentamos la cursa. Un buen tío si señor, lo veré en la Selènika
Luego como no! en Sant Feliu echamos unas cervecitas.
Gracias otra vez por los ánimos.

dimecres, 3 de juliol de 2013

CRÓNICA PEDALS DE FOC NON STOP 2013 ORO



El Reto. Con esa palabra se podría resumir lo que ha supuesto para nosotros hacer la Pdf non Stop. 220 kms y 6200 m D+ , números importantes que tan solo hace 2 años era incapaz de plantearme. Tras terminar la Transcataluña 2012, había que buscar un reto superior, y se nos planteó la Pdf, algo que requería un mayor esfuerzo en nuestros entrenamientos. Muchos madrugones, muchos kilómetros, muchas horas fuera de casa, solo con un objetivo en la mente, ser finisher de la Pdf en Oro. Tal era la presión, que hasta nos lanzamos al entreno de carretera, algo impensable en unos montañeros como nosotros, pero que ha sido crucial en nuestra evolución hacia el reto.
La última semana fue muy tranquila, con paseos por el río Llobregat, y aprovechando el tiempo en casa para ir preparando todo lo necesario para el viaje y la marcha.

Llega el viernes, hemos quedado a las 15h para salir desde Sant Feliu hacia Vielha. Sergio Carbono, Manuel Blade, Marco el Presi y yo, Sergio Turbolover. Nos falta Roger alias Racing, que va con su mujer Dolores directamente. Me recoge el Presi, luego recogemos a Carbono, y nos vamos en busca de Blade. Cuando estamos los 4, me doy cuenta que el cierre QR15 de mi rueda delantera se ha quedado al lado de casa, diooosss!!! Por favor!!!! Que siga allí!!!! Llamo a Raquel, mi mujer, que baja rápidamente a ver si no ha desaparecido, y sí, estaba allí aún. Menos mal!!! Por una tontería así me he podido quedar sin aventura.
Tras recuperar el “palito”, nos vamos para Vielha!!! 

Durante el trayecto, recibimos la noticia de que Roger ya ha llegado, nos ha sacado una hora jejejeje. Estamos un poco espitosos, tanto, que nos cuesta hasta encontrar el hotel. Una vez alojados, y con Roger a nuestro lado, vamos a por el dorsal, y con el tiempo justo, una cervecita antes del breifing. Vuelta al hotel, cena y a terminar de prepararse. 

Comparto habitación con el presi, y después de hablarlo mucho con Manuel y Sergio, nos ponemos a cumplir una promesa, hacer la Pdf con bigote Hermida, en homenaje a su representación en los JJ.OO.

Todo listo, al sobre y a dormir, que las 3.30 llegan rápido.
3.30, suena Rock You All Around the World de Judas Priest en mi móvil, mi cuerpo se levanta, y en pocos minutos, Marco y yo estamos en el salón desayunando. Unos watsapp y ya estamos todos. De vuelta a la habitación, últimos retoques, cogemos la burra y para la salida. Ya solo me falta preparar el móvil para ir informando a todo el mundo de nuestros progresos por el facemeeting. No hace excesivo frío, eso me gusta, pero hay nervios, ya que desconocemos completamente la ruta, es nuestra primera vez, y ni tan siquiera la hemos hecho por etapas, lo que representa un hándicap extra.



Me concentro, y pienso en cual va a ser la táctica, ir en grupo o cada uno a su ritmo. No he tomado la decisión y ya estamos en marcha. Salimos en grupo, y me anima  pensar que iremos todos juntos.
El inicio es en subida, y nos va calentando las piernas, con algún repecho interesante. Son unos 6 kms de pista que desemboca en la carretera del túnel. De lo poco que sabemos, es que son unos 5 kms que pican hacia arriba y con una gran recta, que no ayuda psicológicamente. Pero extrañamente, no se me hace largo, e incluso me permito apretar un poco para ponerme a rueda de 3 bikers para que nos lleven un rato. Carbono y Marco se han descolgado, vaya!  no me lo esperaba. Roger, Manuel y yo seguimos, pasando por algunas pistas con bastante piedra y cruces de agua, que pronto nos mojamos los pies jejeje. Sin darme cuenta, y siguiendo la estela de un grupete, en un tramo de bajada me separo de ellos. Si las sensaciones subiendo eran buenas, noto que bajando también me encuentro fino.
Km 33, avituallamiento en Villaler, 7 en punto. Hemos pasado la parte más fácil de la Pdf, y el ritmo es  bueno. Un vaso de coca-cola, unos watsapp para informar y al lío otra vez. El tema de los mensajes me hace gracia, y decido que debo poner algo más de información que un simple “control n1”, y comienzo a fijarme más en los caminos.
Llega Coll de Seserres, de unos 6 kms con una media del 7´4%. Comienzo mi táctica escaladora, que consiste en comenzar las subidas tranquilo, y a medida que se acerca el final, y con las piernas más calientes, subir el ritmo. La táctica funciona perfectamente, corono Seserres, y a bajar por unos senderos chulísimos que me suben la adrenalina. Sin darme cuenta ya estoy afrontando el Coll de San Salvador, de unos 6´9 kms, 5´4 % y de asfalto. Repito táctica, que vuelve a funcionar genial. Controlo mucho las pulsaciones, moviéndome entre las 150 y 165, rango donde me encuentro cómodo. Llego al segundo punto de control, Gotarta, km 58,  primero donde debemos firmar y poner hora de paso. Son las 9 en punto, y sigo sorprendido por mi ritmo. Me recreo en el avituallamiento, y tras 10 minutos, decido continuar, justo cuando llegan Manuel y Roger. Manuel se viene conmigo, y Roger, que aprovecha para comer algo, nos pilla más adelante, mientras vaciamos el depósito jejejeje.
Sin darnos cuenta, entramos en la parte más importante y dura de la Pdf. En cerca de 60 kms subimos Peranera, Sas, Coll d´Oli y el Triador, casi ná.
Comienza Peranera y Sas, el primero de unos 8 kms con un 6´6 % de media, con un inicio de asfalto y luego una pista de graba. Desgraciadamente, Roger se descuelga pronto por problemas en la ruedina del cambio, que mala suerte. Queda mucho, y una avería así significa la retirada para muchos, pero no para Roger, todo un campeón.
Le comento a Manuel la táctica de ascenso, pero él me responde que viene con algunos calambres en los isquiotibiales desde San salvador. Intento tranquilizarle, ofreciéndole un ritmo suave, pero en la zona de graba se descuelga, y aunque en un descanso vuelve a pillarme, no tarda en volver a quedarse. Mala señal, queda mucho y tendrá que regular bien.

Parece que me quedo solo, cuando llego al pueblo de Sas tras un descenso rápido, y en un giro de izquierdas, de nuevo subida. Son unos 2 kms al 9´7% donde viene el primer amago de rampas. Lo consigo solucionar rápido, pero mientras lo hacía, soy atrapado por otro biker. Es su segunda edición, y me viene de perlas para seguirle hasta les Esglesies. Me fijo en su cultote, y pone en letras grandes “Alcampell”, joder!!!!  que casualidad, es el pueblo de nacimiento de mi madre. Con lo parlanchín que soy yo, no me puedo reprimir y se lo comento. Lo hablamos, y creo que hasta le ha hecho gracia. 
Llegamos a les Esglesies, son las 11 en punto, y ya llevamos casi 86 kms.  Tras una buena pausa, de casi 15 minutos, salgo para iniciar el Coll d´Oli., de 5´2 kms y 9´2%. Antes, hablando con el de Alcampell, echamos cuentas, y puede que lleguemos en 16 horas, algo que me parece fabuloso, y me sube la moral.
Tanto es el subidón, que la primera parte del Coll d´Oli la subo muy bien, cogiendo la rueda de un chico de la Vall d´Aran. Todo va bien, no hay síntomas de rampas, y veo que podría ir más rápido. No me chusco, y menos mal, porque al cabo de 2´5 kms, tras preguntar al chico cuanto quedaba,  y sufriendo los primeros calores del día,  recibo esta respuesta: “estamos en la mitad”, me hundo mentalmente. Pensaba que lo chungo estaba al bajar, y perdí la noción de la distancia, entrando en un bache que me costo superar.
Y más que me costó cuando vi que para coronar había que patear. Si mentalmente no iba fino, comienzan a salir pequeñas molestias que antes no había prestado atención. Una de ellas, fue durante un trozo de sendero en Seserres, donde por no arrollar a un biker, paré con un árbol, y aparte del corte en el dedo meñique derecho, noté como el gemelo derecho se subía. Como durante el pedaleo no notaba molestias, lo tenía olvidado. Fue al comenzar a patear de lo lindo donde se manifestó con toda su mala leche. Me costaba caminar, y si hasta ese momento me sentía orgulloso de mi saltapiedras, en ese momento parecía que pesase el doble. Madre mía, que sufrimiento. Pero no se queda ahí, estaba avisado de lo complicado que es bajar Coll d´Oli, pero no me lo imaginaba tanto. Prácticamente lo hice andando, pocos sitios ofrecían ciclar, y eran muy cortos. Nos juntamos un grupete de 8 bikers, donde solo yo era primerizo en ese descenso, y los comentarios eran poco alentadores; “esto está peor que nunca” “el año pasado se bajaba mejor” etc. Solo queda resignación, y esperar que acabe.
Comienzan a dolerme los tobillos, y estoy totalmente hundido mentalmente “cuando termina esto!!!!!!!!”. Llega el final, y sorprendentemente, la mayoría de mis acompañantes se quedan reposando en una cascada. Yo decido seguir, no debe quedar mucho para Espui y reponer fuerzas comiendo. Pero antes, debo afrontar unos kms de carretera, que se hacen eternos. Las buenas sensaciones del comienzo se han convertido en una pesadilla. Aún así, nadie me da alcance, y llego a Espui solo. Km 106 y la 1 del mediodía. Un plataco de macarrones, coca-cola, y una silla son el oasis en el desierto. Que bien me sienta comer, y viendo que recupero el ánimo, me zampo unos cuantos plátanos. Después de 20 minutos, decido comenzar el Triador, de casi 12 kms, una media del 8 % y 1000 m D+. En ese momento veo a Roger, joer que bien va para tener problemas mecánicos. Me comenta que mientras come, los mecánicos de bici Escapa le intentarán solucionar el problema, algo que más tarde supe que fue imposible.

Vamos a por el Triador. No decaigo en mi estrategia ascensora, y tras un inicio tranquilo, voy cogiendo un ritmo más alegre. La ascensión es impresionante, no deja indiferente a nadie. Para mantener mi mente ocupada, me pongo como objetivo mantener las distancias con los bikers que vienen por detrás. Es increíble como vuelven las buenas sensaciones, y zas!  cometo un buen error. Decido apretar un poco más para perder de vista a mis perseguidores, con la consecuencia de que a falta de 4 kms de coronar, vuelven los amagos de rampas. Tras pelear con ellos, decido bajar para estirar y no quedarme enrampado. Consecuencia, soy adelantado y peor aún, las buenas sensaciones se esfuman. Mi carácter competitivo me dice que suba a la bici, y aunque sea a molinillo (algo que prácticamente no había usado aún) tire para arriba. Chino chano voy subiendo, y alcanzo la cola de los bikers a los que quería darles matarile y salió rana. Y cascando con ellos llego a la cima, buah, que satisfacción. Son las 14:50  llevo 118 kms, y más de la mitad del desnivel, aproximadamente unos 4300m. Quedan 100 kms y unos 2000m, entramos en la parte épica de la prueba.

Comienza un tramo de unos 18 kms de falso llano. Junto a mí, vienen uno de los chicos que ha subido el final del Triador, Jose Carlos de Euskadi, el chico de Alcampell, que ha llegado unos minutos después a la cima del Triador, y 2 bikers más. Pronto me doy cuenta  que no puedo seguir sus ritmos, y Jose carlos y yo nos quedamos solos. Él va mejor en las subidas, y yo mejor en las bajadas, y hacemos piña para ir juntos. Durante esta parte de la marcha, sufro de constantes amagos de rampas, y los dolores de tobillo se intensifican, mientras que el dolor de gemelo ha pasado a la historia. Pasamos por el Coll de la Portella, punto más alto de la Pdf, y seguimos hacia el Coll de la Creu de l´Eixol, cruzando neveros, pasando entre vacas, y silbando a los caballos. Los tramos de bajada me dan aire. Cerca de comenzar el descenso a Espot, ya soy consciente de que mi cuerpo no trabaja igual. Estoy bajo el sol, pero tengo frío, y paro a ponerme el paravientos y los manguitos. Entro en calor, pero puedo observar que mis pulsaciones ya no suben como antes, y en los pequeños repechos no soy capaz de pasar de las 140. No lo entiendo, pero prefiero no obsesionarme, y seguir fiándome de las sensaciones de las piernas.
Llego a Espot, no sin antes haberme equivocado unas 3 veces con el track. Que difícil es guiarse bajando, y más cuando la pista es rápida, donde es posible ponerse a más de 60 km/h. Son las 16:35 y llevo 150 kms. Estallo de alegría, contenida exteriormente, pero grandiosa interiormente. Voy muy bien, y decido recrearme en ese avituallamiento. Como de todo, bebo a piñón, y preparo los últimos geles para lo que queda, unos 70 kms y 1500m, parece hasta fácil.
En Espot veo a Dolores, que me informa del buen progreso de Roger, debe estar a unos 30 minutos. Gracias a los watsapp, también me informo que Marco y Sergio están a una hora, y Manuel perdido entre ellos y Roger.


Tras 20 minutos de reposo, me decido continuar. Jose Carlos va por delante, pero me ha informado que le daré alcance rápido, en un tramo técnico llamado del Calvario. Y cierto, allí volvemos a juntarnos. El parón me ha sentado bien, los tobillos no me duelen mucho pedaleando, y los amagos de rampas son cada vez menos. El objetivo es llegar al siguiente punto de control, y allí tomar mis últimos geles para afrontar la subida a Pla de Beret con garantías. Hay que llegar al km 176, concretamente a Alós d´Isil, pero hay casi 10 kms finales de carretera, donde Jose Carlos tira de mi hasta que no puedo. Estoy muy cansado, y no puedo apretar mucho. Pero llego, y son las 18:35. El objetivo de las 16 horas ha desaparecido, vuelvo a pensar en el primer y más importante objetivo, llegar.

Le digo a Jose Carlos  que tire, que no es posible que siga su ritmo y viene una zona perfecta para él. Salgo unos minutos después,  pensando en llegar a Pla de Beret después de las 21 h, y  no tener que hacer los últimos senderos, no me siento con fuerzas. Con mis últimos geles en el estómago y habiendo vaciado el deposito, comienzo los últimos 26 kms de subida, donde poco a poco recupero las buenas sensaciones en las piernas.
Anteriormente había dicho que estaba en la parte épica, no? pues no se si lo fue para muchos, pero para mi sí. Todos esos kms solo por la montaña, dan para pensar en muchas cosas, y sobre todo, para emocionarse. Hasta 3 veces estuve con los ojos llorosos pensando en la llegada, en mi mujer, en mis amigos y compañeros, hasta el recuerdo de mi padre, que ya no está con nosotros, paso por mi cabeza. Las piernas van solas, y mi mente se distrae con cualquier cosa. Los paisajes son la ostia. No miro para nada el cuenta, hasta que necesito tener algo de información, es casi desesperante estar ahí solo, sin divisar a nadie. Lo observo, y ya llevo 14 kms de los 26, ni bien ni mal. Es cuando recuerdo que Montgarri está antes, y puede que queden unos 6 kms.
Y si, estaba en lo cierto, llego a Montgarri con 194 kms. Son las 20 h. Tengo tan buenas sensaciones, que tras un plátano y un vaso de agua, decido no parar mucho y seguir. Quedan 6 kms y unos 300m para cumplir la parte más difícil. Ni que decir que aquí ya había alguna pendiente más pronunciada, pero era listo, y antes de perder mis piernas, ponía molinillo, subía, y luego otra vez a plato mediano. Cruzo un par de rieras, que me mojan bastante los pies, vaya tela! a esas horas!, pero no sabía lo que me esperaba.

Llego a Pla de Beret, son menos de las 9, y me digo: que narices, hay que hacer el track como se debe, por sus senderos.  2 bikers están esperando en las pistas, están sin gps, y se vienen conmigo. Aunque eso de que vienen conmigo son palabras mayores. Dioooosss como bajan, ya no soy capaz de bajar igual, y quedando tan poco, no quiero correr riesgos. En los cruces se van esperando para que les indique por donde ir. Y a eso, bajamos por un camino de piedra, que lo que parecía realmente era un río. Todo era agua, y si no era agua, era barro. Que manera de pringarse! Tengo que poner pie a tierra varias veces dentro del agua y del barro, lo que hace que vuelvan los dolores. Creo que se han acabado mis energías.
Sin darme cuenta, y en un estado un poco ido, llego a Unha (creo), donde firmo en un control sorpresa. Son las 21 h en punto. Queda poco más de 10 kms. Nos informan que falta un sendero y luego carretera hasta Vielha. No soy capaz de seguir a esos 2 bikers, y hago el último trayecto solo. Es tal mi agotamiento, que no soy capaz de guardar las gafas en el bolsillo del maillot, y tengo que parar para hacerlo. Al volver a arrancar, no hay nada de fuerzas, y dejo que la bici vaya cayendo sola. Cartel de 6 kms, de 5 kms, de 4 kms, de 3 kms, de 2 kms, que llego, unos giros por aquí, otros por allá, un pequeño error en un giro, vuelvo al camino y llego a la meta. La mujer de Roger me divisa, y me comenta que me ponga guapo para la foto, creo que lo consigo.

SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
SOY FINISHER CATEGORÍA ORO DE LA PDF NON STOP ULTRAMARATON



Pep me recibe y me da la enhorabuena, creo que suelto alguna tontería, no controlo mi mente, y comienzo a temblar de frío. Me saluda Dolores, a la que informo que me voy al Hotel, necesito una ducha caliente. Por el camino hablo con Peque, que grande amigo, y luego llamo a Raquel. Tan solo descuelga la llamada, rompo a llorar, no puedo parar. La gente me mira por la calle, pero no puedo parar de llorar, lágrimas de alegría.
Lavo la bici, subo a la habitación, y en la ducha observo que tengo los tobillos destrozados, colorados como un tomate, y un pinchazo en la rodilla izquierda que me hace cojear. Intento no perder mucho tiempo, para ir a recibir a los otros cracks. Llegando a la meta, veo a Roger que ya ha llegado. Este hombre está hecho de una pasta especial. Mientras él se va a asearse, me quedo esperando, y pronto llegan Marco y Sergio. Os podéis imaginar cuales eran mis gritos: “SPRINT BIKE!!!!” Vamos soltando tensión en forma de alegría, y es cuando Manuel nos llama, destrozado y perdido. Tras unos consejos, encuentra el camino, y llega a meta. Los 5 somos finishers!!!!!

Una buena ducha, y una mejor cena nos pone las pilas para celebrarlo tomando unos cubatas. Dicho y hecho. Y luego a planchar oreja, que son las 2:30, con 218 kms y 6200m D+ en las piernas, y 23 horas despierto.


No quiero acabar esta mega crónica, sin dar las gracias a todos los que estuvieron dando el callo en la organización, no tengo ninguna pega, más bien todo lo contrario, estuvieron fantásticos. También felicitar a todos los que se lanzaron en esta aventura, en oro o en plata, la acabaran o no. El hecho de ponerse en la salida dice mucho. Como comentó un buen amigo, esto es el infierno en el paraíso.
Y por último, a todos los que nos animasteis, ya sea por watsapp, facebook o foros. Saber que había tanta gente pendiente de nosotros me enorgullece, y me emociona. Para todos vosotros, unas lágrimas de felicidad. Muchas gracias

II cronoescalada Sprint Bike


RESULTADOS


Transcataluña 2013 por Ferran

Bueno, finalmente me he animado, ahí va una pequeña crónica de mi Transcatalunya 2013.

Todo empieza hace ya casi tres años, cuando no conocía la existencia del mundo de la bicicleta más allá del Decathlon, mi cuñado que por aquel entonces llevaba a mi hermana por el camino de la amargura, me iba explicando batallitas de sus salidas, que si la Pedals de Foc, que si la Vuelta a la Cerdanya, que si la Pedals d'Occitània, que si la Transcatalunya, claro, ya con ese nombre deja marcado (vamos, que acojona).

Pasa el tiempo, empiezo a darle a los pedales, mi pobre bici de 90 euros se parte por la mitad, la falta de mantenimiento y el no saber cambiar junto con "por mis...pedales que subo"... adiós al cambio, desviador, cables, y todo lo que se pudo romper, habrá que comprarse una bici con cara y ojos, o al menos eso pensaría alguien ajeno a este maravilloso mundo si le hablas de bicis de 700 euros, que iluso...

Desde entonces, año tras año yo me iba aficionando y mi cuñado iba en sentido contrario, aun así participó y me invitó en otras dos ediciones, y él como buen comercial, vende muy bien las historias, que si 190 km, que si de noche, que si pedaleas 16 horas...la odisea sobre ruedas.

Llega 2013, yo cada vez salgo más, sigo sin ir muy deprisa, más que nada por que como muchas otras tantas cosas, todo depende con quién o qué lo compares. La realidad es que había pasado de sufrir con el grupito de mi cuñado y sus amigos a sufrir con los chalados (con cariño) de la bici de mis amigos de SprintBike. Y eso que no entrenan....pero limpian la bici muy a menudo, eso sí.

Me dicen que Carmen y Manuel se han apuntado, yo que tenía esas historias casi olvidadas, siento crecer la necesidad de vivir esa experiencia, este año he salido bastante, tal vez el año que viene este mejor preparado, sólo tal vez...; está decidido, "Carpe diem", el año que viene no será este...

Una vez apuntado, no hay vuelta a atrás, pasan los días y a medida que se acerca el día crecen los nervios. Llega el sábado, como siempre dejo todo para último momento (así me fue), la ropa de la bici, mi ropa, la documentación, la bici, el caldo Aneto, no el caldo se queda en casa..., el día que estos de Aneto hagan barritas y geles se van a forrar...

Manuel y Carmen ya se han ido, yo para poder comer con la family subiré en el autocar de las 15:30 horas, llego a Probike una hora antes. Intento no cambiar la expresión de mi cara, pero en mi interior me pregunto que hago ahí, rodeado de tanta máquina, bicicletas tan espectaculares como los gemelos de más de uno.

Besos a los niños y a mi mujer, subo al autocar con la sensación de ir al matadero...aunque sé, me voy conociendo con los años, que mañana será distinto, tengo claro que acabar, acabaré, de día de noche o de madrugada, faltaría más. Parto hacia la Molina. Durante el viaje, primer objetivo no dormirse, una siesta durante el viaje implica no dormirme antes de las 00:00 horas y con la previsión de levantarse antes de las 04:00, mejor aguantar el sueño, voy hablando con los que me rodean, soy el único que no la ha hecho nunca.
Por el camino nos llueve un par de veces, una de ellas con bastante intensidad, mejor hoy que mañana decimos todos, aunque el barro no nos lo quita nadie, pensamos algunos. Llego a la Molina, las dos primeras personas que veo, Carmen y Manuel, justo en ese momento salían por la puerta de su hotel, alegra ver caras conocidas, tras una corta conversación, deciden ir a estirar piernas, todos conocemos a Carmen, no puede estar demasiado tiempo sin subirse a la bici, parece que se quede sin aire. Yo de momento a esperar que llegue mi bici que viene en una furgoneta aparte. Mientras espero, recibo la visita de unos amigos que tienen un apartamento justo a 800 metros del hotel, charlamos otro rato, por unos minutos desconecto de la bici, me va bien. Llega la bici, sigo hablando hasta que me doy cuenta que llego tarde al briefing, mejor, por lo que me entero después, no ha servido más que para meter el miedo en el cuerpo, que si frío, que si barro, que si bajadas peligrosas..., mejor me voy a la habitación a dejar las cosas y a hacer tiempo para la cena.

Llega el día, mi despertador a las 03:53 (justo para llegar a las 04:00 al desayuno) no ha sonado, son las 03:30 y ya está todo el mundo despierto, al comedor, cereales, torradas y plátano de rigor. De vuelta en la habitación empiezo a vestirme, no encuentro el pulsómetro, lo busco y rebusco, entre la ropa, en el armario, entre las sábanas, otra vez entre la ropa, me planteo llamar a mi mujer para que me confirme que está en casa y dejar de buscar como un poseso por toda la habitación. Me doy cuenta que si llamo a esas horas, el pulsómetro no sé si lo iba a encontrar, pero la puerta de casa cerrada con llave, seguro. Empezamos bien, acabo de vestirme, frío no hacía, pero ante la previsión de lluvia, decido salir con el chubasquero (de manga larga).

Entrego el petate, subo a la bici, las 04:57, perfecto, voy bien de tiempo. Llego a la salida, vislumbro a mis compañeros, pero entre los nervios, la gente y las voces de "venga ya que empieza", no me da tiempo más que llegar al final del pelotón y salir.

Arrancamos, no hace demasiado frío, la gente del final sale tranquila y yo intento recuperar posiciones e ir a buscar a mis compañeros, me cuesta diez minutos de apretar hasta que llego a su lado, SprintBike !! digo, SprintBike!! me contestan. Vamos juntos durante las primeras rampas de la subida, llega una pequeña bajada y luego vuelta a subir, esta vez de verdad, los porcentajes in crescendo. Poco a poco me voy alejando de Carmen y Manuel, tengo que subir ligero de piernas, si no me atranco y sufro más, pero al mismo tiempo voy mirando hacia atrás a ver si los veo. No veo nada más que luces, sigo tirando y llego al Coll de Pal (2075 metros). Mi primer pensamiento es el de parar y esperar, dura nada, sin hacer un frío muy intenso, lo que si hay es mucha humedad, alguien comenta que está nevando, mi sensación es que estamos en esas nieblas espesas y húmedas que van calando, mejor continuar...

Comienza el descenso, ya estoy prevenido, me acuerdo del presi y lo mal que lo paso bajando, me acuerdo de mi espalda, rodilla, muñecas y bajo lento, sí, más lento de lo habitual y estirando en cada ocasión que tengo controlada la situación, me acuerdo de Juan y mis nuevos freno Shimano, realmente funcionan bien y eso me da confianza, me acuerdo de Carmen, seguro que tampoco le gusta esta bajada.

C1. Primer control, bien de piernas y de cabeza, apenas paro, como algo, repongo líquidos y me uno al primer grupo que sale. Carretera, voy muy cómodo. Llegamos a La Pobla de Lillet y primer problema con el track, al llegar al pueblo un grupo de excursionistas nos indica que salgamos por el primer desvío, pero a todos los que llevamos GPS nos indica continuar unos 300 metros y girar a la derecha, nos miramos y decidimos tirar, oímos de fondo.."ja tornaran, ja tornaran", efectivamente pasados 300-400 metros no hay camino que tomar, volvemos cabizbajos, haciendo ver que miramos todos el GPS mientras seguimos oyendo, "ja us ho havia dit, no?", nadie responde...como si no supiéramos de que nos hablaba. El camino comienza a picar, primero suave, luego no tanto, primero seco, luego no tanto, encontramos charcos y barros para aburrir, los últimos 2 km. Al 8% se hacen largos. Coronamos un grupito de ocho e iniciamos el largo descenso....muy largo descenso.

C2. Segundo control, km 56, llego a las 09:23. Pienso, casi cuatro horas y media para poco más de 50 km, a este ritmo llego de noche, habrá que darle más ritmo al asunto. Como algo, bebo algo y envío un Whatsapp a mi mujer. La idea era decirle, los kilómetros recorridos y a qué hora aproximada esperaba llegar. Al final, entre el frío del descenso, el cansancio, los guantes y los pequeños botones de la Blackberry le envío el siguiente mensaje. Cito textualmente:
-6c
-56k. Llrhada a las 2c0
-Re
-Aer
-3
Lo doy por imposible y decido proseguir, cojo carretera hacia la Riera de Merlès, me doy cuenta que voy sólo así que aprieto hasta coger a alguien, lo consigo contacto con otro ciclista, que lleva un punto más que yo, me tiro 30 km haciendo la goma, lo pierdo en los repechos y recupero llaneando.

C3.Hora de comer, o almorzar o lo que fuese, a esas horas..., de todos modos me obligo y me como un plato de pasta. Engraso la cadena y a la que veo saltar un grupito, me uno a ellos, ya nos han avisado que ahora viene un trozo realmente duro. Tan mal nos lo han pintado que se hace incluso corto. Una vez arriba, vuelta a bajar.

C4. Ya no sé qué comer ni que beber, en cada avituallamiento hay cosas distintas y sobre todo líquidos distintos, con lo que por mi bidón ha pasado, agua, acuarius de naranja, de limón, coca-cola, un poco de todo; ya no sé a qué sabe. Respecto a la comida tres cuartos de lo mismo, naranjas, plátanos, avellanas, nueces, pasas, pastas, chocolate, barritas...menuda prueba de resistencia para mi viejo estómago, ni los ya casi olvidados Sanfermines eran tan duros.

C5.Durante estos kilómetros voy algo mejor que los que me rodean, tampoco mucho, pero sí lo suficiente como para ir saltando de grupo en grupo. Al final coincido con otro ciclista de mi ritmo y nos acompañamos mutuamente. Pasamos varias veces por el río o riera o lo que fuese. Los pies mojados, ya lo estaban, ahora más, en algunos de los cruces sufrimos para mantener la vertical, nos miramos, nos acordamos de la bendita madre de los organizadores y seguimos. Bajando ya, el track nos la vuelve a jugar, nos indica un desvío a la izquierda que sube y sube y piedras y más piedras. A medida que el camino se empina, se estrecha y aparecen cada vez más y mayores piedras, el track se aleja hasta que salta el mensaje de "Desvío de trayecto", paramos, intuimos una pista al fondo y decidimos volver hasta el cruce acordándonos de la ya no tan bendita madre del señor organizador.

C6. Llegamos muertos, física y mentalmente. Me tomo mi tiempo, como, cargo el GPS con la batería externa que había traído, me quito los guantes y mando un whatsapp a mi mujer, esta vez se entiende mejor, hora prevista de llegada las 18:30 horas. Al segundo me llega uno de ella, avisándome que han ido a comer con su hermana a un merendero perdido por el monte cerca de Arbucies y que no tienen cobertura. Decido salir, mi compañero de fatiga, prefiere esperar un poco más. De repente en un repecho, siento como que alguien resopla, miro atrás y veo subir a uno muy fuerte, aprieto para no dejarme coger, fracaso. Resulta que es alguien de la organización que estaba en un control y que ahora se dirige al velódromo. Nos saludamos, le debo caer bien y tras tres o cuatro frases me dice que me ponga a rueda, dicho y hecho, a tope, venga que ya queda poco. Marc tira de mí, yo empiezo a hacer números, a ese ritmo llegaremos al control de tiempo en poco más de 12 horas. Subidón.

C7. -"Qué, cómo vas?" me pregunta Marc.
- Dale, dale
- Paramos?
- En el siguiente
Ale a por el control de tiempo. En estos momentos, ya lo tengo claro, está hecho y en menos tiempo del esperado, Marc va tirando a piñón, yo a rueda: En varias ocasiones intento darle relevo, pero o no lo consigo o no me deja. Aprovecho para pensar en muchas cosas, me voy acordando de Carmen, olé Carmen y de Manuel, al que admiro por acompañarla aunque no dejo de tener la sensación que en cualquier momento ha decido tirar y me va a pasar como un cohete diciendo: SprintBike!!

C8. Después de una pista paralela al Besós, finalmente llegamos a Cerdanyola, reventado no, lo siguiente, en el GPS me marca los 180, los 181, los 182 km, finalmente veo el control, yo que esperaba montado un tinglado, descubro una pequeña mesa debajo de un puente. Tiempo de llegada 11 horas y 38 minutos. Pero nadie me apunta el tiempo y sólo me dicen: "venga que ya casi lo tienes"....CASI?, como que casi?. Cling, cling....ellos vieron cómo se me caía el bidón, aunque realmente fue el alma y los atributos masculinos los que besaban tierra. Resulta que este año, además del frío, el barro y el track defectuoso, habían decidido que los últimos 15 km, la mitad en subida, también fuesen cronometrados, que majos estos de Probike.

Final. El camino ya lo conozco, subir y subir hasta carretera de las aguas, no hay otra. Una vez ahí, bajada por Llars Mundet con toda la precaución del mundo, no lo íbamos a tirar todo por la borda y llegada al velódromo y apretón de manos (otra cosa le hubiese apretado yo) a Pere. Al final puesto 91 en 12:29'21". Ni en el mejor de mis sueños.
Llamo a mi mujer, fuera de cobertura, llamo a mi cuñada y a mi cuñado, fuera de cobertura. No me lo pienso demasiado, subo de nuevo a la bici y para casa, no viene de 13 km más. Una vez en casa, mensajes de ánimos de todos vosotros y mensaje de Marco, anunciando la llegada de Manuel y Carmen. Jornada perfecta, ya me puedo ir a dormir.

Al final me ha salido una crónica tan dura y pesada como la ruta, que tostón. Bueno a los que la leáis en menos de 10 minutos, medalla de oro, 14 minutos para plata y 17 para bronce. Si alguien tarda más pero está leyendo estas líneas, gracias por la lectura y gracias porque seguro que de algún modo u otro ha formado parte de esta historia, mi historia, vuestra historia. Sprintbike !!