dimarts, 24 de juny de 2014

III Cronoescalada Btt Sprint Bike

El pasado 8 de junio volvimos a celebrar nuestra ya clásica cronoescalada por la Larga de Sant Feliu. Volvimos a disfrutar de un día fantástico tanto en la meteorología como en la deportividad, por no hablar del gran compañerismo de todos los voluntarios que ayudaron a que fuese todo un éxito. Poco a poco se va consolidando, y creemos que en poco tiempo podremos ampliar inscripciones para que pueda participar mucha más gente. De momento, sigue teniendo un carácter reducido, que sirve para ir aprendiendo como se deben preparar estos tipo de eventos.
Espero que todos disfrutaran de un día genial.
Este es el cartel que creamos para la ocasión:

























Aquí tenéis los resultados de esta edición, muy competitiva, donde Pako Bielsa se llevó el primer puesto. Muchas felicidades campeón.

























Y aquí os dejo la evolución de los tiempos en estas 3 ediciones. El año que viene más y mejor.


dilluns, 2 de juny de 2014

Soplao 2014-El Infierno Cantabro por Sergio Cervera



Pues ya tenemos aquí una nueva aventura a la que enfrentarse, esta vez ha tocado el Soplao, el infierno cántabro. 163 kms y 4800m de desnivel positivo es un buen reto si le unimos la famosa climatología de la zona.
El viernes nos juntamos unos pocos locuelos, Toño, Juanjo, Marco, Pai, Isma, Miguel, Roser y yo, para comenzar el viaje a Cantabria. Allí nos juntaríamos con Pau y jose, que salían más tarde. Con todo cargado, partimos hacia Cabezón de la Sal, con una buena dosis de ánimos. Nada más llegar, ya notas un aire diferente en el ambiente, que esto no es cualquier marcha, los adornos en rotondas y casas del pueblo son un buen indicativo de ello. Sientes los primeros cosquilleos en el estómago.
Nos vamos a recoger los dorsales, donde, tras una pequeña espera, nos informan a Marco y a mí, que tenemos que ir a Incidencias, algo pasa con nuestra inscripción. Qué coño pasará?? Entre sorprendidos y algo de mosqueados, nos ponemos en una enorme cola. Por si faltaba algo, chispeaba. Tras una hora, conseguimos nuestro dorsal, no sin antes descubrir que algunas federaciones (entre ellas la nuestra), no habían hecho bien su trabajo.
Toño y Juanjo se habían ido a su alojamiento con spa, y nosotros nos fuimos a cenar. Desafortunadamente, el lugar que teníamos pensado ir  a cambiado de dueños y ya no hacen menús especial ciclistas, ellos se lo pierden, y pedimos consejo a la dueña de la posada donde nos alojábamos, por cierto, recomendable 100x100. Nos envió a un restaurante de otro pueblo, donde, comer comimos bien, pero tampoco hubo pasta. Allí nos juntamos con Jose y Pau, y preparamos la estrategia del día siguiente, para intentar salir todos juntos.
Nos fuimos a la posada, y tras preparar todo para el sábado, a dormir.


5:45 de la mañana, nos levantamos y bajamos al salón, donde teníamos preparado el desayuno, y que desayuno!!! Hasta arriba nos pusimos. Llegan Juanjo y Toño, así bajarán con nosotros hasta la salida. Marco y Roser se van con la fragoneta, ya que será nuestro vehículo para la vuelta. Los demás bajamos 4 kms en bici. Que pasada, coches por todos lados, gente en bici, andando, impresionante, 9000 y pico personas buscando su posición para cuando den la salida de las respectivas categorías. En btt somos 4500, una barbaridad contando el nivel de la prueba. Al final conseguimos colocarnos en la salida, en una bocacalle donde podíamos indicar a  Jose y Pau como localizarnos. Y así fue, nos encontraron. Ya estamos los 10. Mucha suerte a todos!!!

Las 8, dan el pistoletazo de salida, pero donde estamos no se oye nada, un ligero aumento del murmullo. Poco a poco, y andando, entramos en la calle principal de salida, donde, ahora sí, podemos pedalear y escuchar esa mítica canción de Ac/Dc, Thunderstruck, que te pone la piel de gallina. Los laterales de la salida están abarrotados de gente que no para de animar, que sensación!!!!
Vamos pasando los primeros metros y el grupo ya se ha roto. Miguel, Pai, Roser e Isma van por delante, yo voy muy cerca, pero Toño y Juanjo me adelantan como una exhalación, es la táctica que utilizan siempre, y aquí no iba a ser menos. Detrás, el resto, Marco, Pau y Jose, que tenían la intención de hacerla juntos. Consigo unirme al grupete de Miguel y Roser, justo cuando llegamos al tapón del km 3, un tapón lógico, ya que de ir por asfalto pasamos a una pista, estrechándose el paso, y acto seguido subimos Santibañez. Andamos un buen trocito, donde pierdo a Pai, Roser e Isma, mantengo distancia con Miguel y aún puedo ver a Toño.
Tras la parte de duatlón, ahora sí comenzamos a pedalear, y subimos el alto de San Cibrian. Me pongo con Miguel, a buen ritmo y vamos adelantando. Seguimos por San Vicente del Monte, luego el Alto de Carrancias, donde creo que es donde Miguel para a miccionar, y aunque le digo que le iré esperando, por mi cabeza solo pasa ir a por Toño y Juanjo. En el descenso antes de La Cocina consigo ponerme a sus ruedas, y ya me quedo con ellos. Decir que en esa bajada pierdo uno de mis 2 bidones, toca ir regulando el agua entre avituallamientos.
La subida de la Cocina es de las que me gustan, muy intensa de porcentaje y con el terreno roto, a excepción del inicio que lo han hormigonado, y se hace más asequible. Subimos con la calma, queda mucho por delante para ir quemando energías tan pronto. Tras un corto descenso, comenzamos la subida de la Florida, que nos llevará hasta las cuevas del Soplao. Es una subida de asfalto, con varios tramos en “S”, pero sin pendientes duras. Me separo unos metros de Toño y Juanjo, pero no quiero irme y subo tranquilo manteniendo la distancia con ellos. Tras coronar, llegamos al primer avituallamiento en el km 30. Tras rellenar el bidón, veo llegar a Miguel con Pai, vienen enchufados. Tras ellos Juanjo y Toño, que hacen una parada relámpago, y se van rápidos. Decido quedarme con Miguel y Pai, no sin el temor de ver a que ritmo me van a llevar.
Volvemos a ponernos en marcha, bajando a Celis. Pasamos Puentenansa. Hasta el km 60 solo tenemos que afrontar la ascensión al Monte AA, que tiene unas rampitas majas al principio, pero luego suaviza bastante. Hasta llegar allí, el ritmo es alto, con mucha carretera, donde Miguel enseña sus cualidades, pero también es donde conocemos a Berraco2, el hermanastro de Trapero, un morlaco en toda regla. Nos adelanta a todo trapo y nosotros nos lanzamos a su rueda.  Ese Berraco nos llevó a full hasta el inicio de Monte AA, donde sus compañeros le hicieron parar.
El puerto comienza con intensidad, pero me encuentro en mi salsa, y cojo unos metros respecto a Pai y a Miguel. Cuando la cosa suaviza, reagrupamos. Pai nos informa que tiene unas ligeras molestias en un gemelo, y sin querer hace que nos unamos más, no le vamos a dejar solo. La situación no es grave, las molestias viene en zonas exigentes, y ya hemos pasado unas cuantas, ahora toca los puertos largos.

Bajamos a Ruente, donde hay un gran número de personas recibiéndonos y animándonos mientras cruzamos un puente. Allí sufrimos otro pequeño tapón, pero es aprovechado para comer algo y disfrutar del espectáculo. Es increíble la de gente que se aglutina en las calles, animando sin parar. Tengo que reconocer que estas situaciones son nuevas para mí, y mi reacción fue algo peculiar. Allí por donde pasaba, animaba a la gente a que nos animaran, y la gran reacción de la gente todavía me animaba más. Miguel y Pai disfrutaban a la vez que flipaban con mis locuras.
Llegamos a Uceda, km 61 y segundo avituallamiento. Aquí puedes tomar caldito, y no sé que cosas más, pero hicimos una parada normal, con sus plátanos, rellenado de bidones y algún acuarius. Antes de seguir, llegaron Toño y Juanjo, los veo muy bien, y nos vuelven a adelantar. Nos toca subir el Moral. Me doy cuenta de que ahora comienza un Soplao diferente, hasta ahora el terreno era de los que me gustan, con sube bajas, pero ahora los puertos serán más largos. El Moral son 12 kms, con un pequeño descanso a 3 kms de la cima. Como no, salimos con un buen ritmo, y van cayendo los kms. Supongo que por ser el primer puerto largo del día, no voy muy a gusto. Quizás mi cabeza no se ha hecho aún a estas distancias y hace que las piernas no vayan. Voy cerrando el grupo, llevado por estos cracks, aunque el Moral me come un poco la moral. Al final conseguimos hacer cima, y  justo arriba un control de chip. Le pregunto al hombre, y me dice que vamos el 1010, y acto seguido le digo a Pai “ya vamos el mil, hay 10 meando ahí al lado jejejeje”. De Toño, Juanjo y el resto ya no sabemos nada.
Miguel, que ya lleva unos cuantos Soplaos en las piernas, nos comenta que el próximo puerto es Fuentes, y si pasas Fuentes con buenas sensaciones, el Soplao lo acabas fijo. Pues vamos a por Fuentes, no sin antes sufrir la bajada del Moral, con dolores en las manos de tantas piedrecitas en la pista.
Llegamos a Barcena Mayor, km 87 y tercer avituallamiento. Aquí nos relajamos un poco. Miguel disfruta de unos columpios que hay al lado, mientras yo me animo con la música y me pego un bailoteo. Eso sí, es hora de sacar el primer gel. Hablamos con otros bikers, informándoles  de lo que viene, 16 kms de subida, una bajada y luego la subida a de Ozcava y alto Venta de Mostajo. Aquí nos comeremos la gran parte del desnivel, y lo tendremos prácticamente hecho. 

Manos a la obra. Comenzamos la subida, y esta vez, veo que mis piernas ya van bien. Si las malas sensaciones en el Moral ha sido mi pequeña pájara, vendita pájara, ya que ha sido muy bien llevada. Durante la ascensión a Fuentes, descubrimos la tranquilidad de la montaña. Aquí ya no hay aficionados animando, aquí solo estás tú, tu bici, y si tienes suerte, algún amigo a tu lado. Y eso es lo que tengo yo, y hace que subamos mejor de lo esperado este puerto. Solo los últimos 2 kms se atragantan un poco, por las ganas de llegar, pero llegamos bien.
Bajada, donde seguimos sufriendo en las manos, y solo pensamos en volver a subir, algo que no tarda mucho en pasar, con la subida hasta Ozcava.  Esta es mucho más corta que Fuentes, pero va haciendo mella, ya que parece que no llega nunca el avituallamiento. Con algo de sufrimiento, llegamos al tercer avituallamiento, km 112. Cogemos fuerzas, y nos venimos arriba pensando que ahora toca un buen  cacho bajando. Zas en toa la boca, quedaba subir al alto de Venta de Mostajo, unos 3 kms, pero que si no te lo esperas son crueles. Pues nada, se hacen, que vamos a hacer jajajaja, y ahora si que bajamos unos 14 kms hasta llegar a Correpoco. Gracioso Miguel, al que le preguntamos que es eso de Correpoco, y nos responde, un cenagal donde, como dice su nombre, corres muy poquito.
Al principio lo vamos haciendo bien, es un sendero anchete con mucha piedra, donde notas que las ruedas van patinando, pero se va complicando, con cada vez más barro y más piedras. Al final, se crea una fila de bikers, donde si el primero pone pie, los demás también. En un momento, Miguel sufre una leve caída, y Pai se nos aleja. Yo paro para ver como está, y como está bien, me da paso. Pero al arrancar, aún sin calar el pie izquierdo, y sin inercia, la bici choca con una piedra y salgo por orejas. El golpe es leve, pero la bici golpea mi cuádriceps izquierdo, y con mucho cuidado consigo quitar la bici de encima sin que me dé una rampa. Tras el golpe, los músculos se estresan, y me pongo a estirar un poco, salvando la situación.
Pateando un ratillo, terminamos Correpoco, y nos reunimos con Pai. Unos kilometrillos de bajada y nos plantaremos en el último puerto, Negreo. Cuando llegas a Renedo de Cuabernica, ya puedes ver las impactantes rampas de ese puerto.  Lo primero que te llega es el gran número de gente que se agolpa en los laterales de la subida, dejando un estrecho pasillo por donde subir. La primera rampa ya te pone las pilas. Mi gps marca un 23% y el puerto dura 6 kms, uff.  Tras el primer esfuerzo, hay un avituallamiento, donde decidimos parar a tomar otro gel, que lo que viene es duro. Venga, para arriba!!!
La salida del avituallamiento es menos dura, y hasta hablamos entre nosotros. Pai se viene arriba, y dice “por mis huevos que la subo”, a lo que yo respondo “aquí tienes los míos”, pero el continúa “aunque sea andando jejejeje”. Pues vamos haciendo, y llegan  nuevos repechos que llegan al 25%. Se hace duro, pero el orgullo hace que vayas tirando hacia arriba. Miguel pierde unos metros, pero aguanta encima de la bici. Pai y yo seguimos. Van cayendo las rampas, pero parece que no se acaben nunca. Pai, en una de ellas, decide poner pie ya que el gemelo le está dando guerra. Pero es muy poquito, y en la siguiente curva vuelve a montar a su Ditec. Con metros de distancia, voy subiendo, notando que ya no hay rampas tan duras. Sin darme cuenta, tengo a Pai pegado a mí, y aparece el espíritu Strava (este puerto es mío), cambio desarrollo y a tirar como un burro. Sigo apretando, cuando, ya muy cerca de la cumbre, veo a Miguel comiéndome el terreno. No, eso no, y bajo piñones y lo doy todo. Curiosamente, cuando parece que llegas al alto del  Negreo, hay una pequeña bajada y vuelta a subir. Pues a full también ahí.
Llegamos a la bajada, reunificamos, y a saborear lo que queda. Como siempre, no existen la bajadas eternas, y en los casi 20 kms que quedan para meta, nos toca subir cuando pasamos por Carmona. Aquí noto el esfuerzo del Negreo, y me sitúo al final del grupo. Tras el pequeño repecho, todo para abajo. Salimos a Ruente, haciendo los últimos kms por carretera. Estoy flojo, ya no puedo dar relevos, pero se nos van uniendo varios bikers, y hacemos un grupete majo con un ritmo bastante alto con el que llegaremos a cabezón de la Sal.
Entrando en Cabezón, por fin aflojamos el ritmo, y vamos saboreando la victoria. Como podéis imaginar, entramos los 3 en paralelo a meta, rodeados de una gran multitud de aficionados, familiares, etc, que no cesan de animar. La piel de gallina otra vez. Nos abrazamos, sí!! Somos finishers del Soplao!!!
A Miguel y a mí se nos nota la alegría, pero la cara de Pai, la cara de Pai lo dice todo. Las lágrimas que brotan de sus ojos, son las lágrimas de alegría más bonitas que he visto nunca. Dios!!! Son contagiosas!! Lo que ha conseguido este hombre en apenas año y medio es brutal, y merece todo mi respeto. El apodo de Super Pai se queda pequeño. Un abrazo múltiple para terminar nuestra entrada a meta. 10 h 45 exactos marcaba el reloj. 

Nos vamos a la zona habilitada para comer y reponer fuerzas, donde esperaremos al resto del grupo. Tras un buen plato de pasta, no tardan en llegar Toño y Juanjo, 11h30. Seguimos con las celebraciones, contando cada uno sus vivencias cuando llegan Pau, Marco y Jose, 12h18. Joder que bien, y se les ve muy bien, pese que no hace mucho se ha puesto a llover y han tenido que ponerse el chubasquero. Sin tiempo de reacción, Isma hace acto de presencia, 12h23, haciendo el Soplao en solitario, bravo campeón!! Otro, que con tan solo un año haciendo mountain bike, ha conseguido terminar un gran reto.
Nos falta Roser, pero estamos convencidos de que terminará. Mientras, decidimos que la gran mayoría vaya cogiendo camino del alojamiento para irnos duchando y prepararnos para la gran cena donde celebrar el Soplao.  No habíamos llegado al vehículo, cuando Pai y Miguel, que se habían quedado a espera a Roser, nos informan de que ya ha llegado. 13h vaya mákina!! Esta mujer no tiene límites, y por si fuera poco, baja en 3 horas el tiempo del año anterior. Vaya subidón. A todo esto, el whatsapp echa humo con todas las felicitaciones que nos llegan de nuestros compañeros y amigos de club. Gracias amigos por estar ahí.

Tras acicalarnos todos, volvimos a Cabezón donde un buen cocido Montañez y un solomillo terminó por recuperarnos del todo, ahh, y unos kalise jejejeje. Algunos, disfrutamos también con la décima, pero eso es otra historia.

Todo el mundo a descansar, que al día siguiente hay que volver a Barcelona. Un viaje tranquilo, donde disfrutamos de una quesada que muy amablemente nos regaló la dueña de la posada. Una cervecita al llegar, y nos despedimos hasta la próxima.
Y pensáis que aquí se acaba, pues no, porque las cosas hay que celebrarlas bien, y que mejor que juntarnos otra vez el martes a las 8 de la tarde en un bar del pueblo y ponernos tibios de cerveza y tapas, hasta cerrar el bar entre un buen número de risas. Eso no tiene precio.
Ahora sí, nos vemos en otra.