dissabte, 13 d’octubre de 2012


         SANT JOAN D´ESPI – MONTSERRAT 2012 
                                                                                                                              
Un año más, volvemos a juntarnos un buen número de bikers para hacer La Travessa Sant Joan Despí-Montserrat. Esta pedalada del pueblo vecino, tiene muchos seguidores dentro de nuestro club, y prácticamente significa el final de temporada, alo que pedaladas se refiere. Por eso, nuevamente nos vemos representados por 17 kamikaces en busca de la gloria. 
A las 7 de la mañana nos juntamos un buen número de ellos en la parada del tranvía de Sant Feliu, casi todos con los dorsales ya bien colocados. Allí ya tuvimos nuestra primera sorpresa, ya que nuestros compañeros Peque y Miguel fueron a desearnos suerte. 
No dirigimos a la salida, donde nos juntaríamos con el resto del grupo. Ya estamos todos, bien colocados en segunda línea de parrilla. Ahí van los valientes:
Carlos, Juan, Toño, Marco, Manuel, Jose, Manel, Pino, Isidro, Oscar, T. Montilla, David, Cuñao de David, Ferran, Jaume, Javi y yo.
Con algo más de media hora por delante para comenzar, observamos como se va llenando la rambla, y de golpe, plas! se cae el arco inflable que marca el punto de inicio. Hay un poco de cachondeo, y al final la organización decide retirarlo, lo que ocasiona una avalancha de ciclistas buscando una mejor posición, que hace que tengamos que adelantar nuestra ubicación, si no saldríamos muy atrás. Es un momento crítico, ya que estamos completamente rodeados. Los que han cogido la carretera de la izquierda ahora son los que mejor colocados están. No ha servido de mucho madrugar. Como apunte personal, no se si sería posible poner unos chips de control, ya que evitaría estos follones, y premiaría al madrugador.
Se da la salida, y como era de esperar, los primeros metros los hacemos andando, un pequeño contratiempo para aquellos de nosotros que hemos planteado este reto con el objetivo de mejorar la posición final del año anterior. Nada mas cruzar un puente y entrar en la zona paralela al río Llobregat, comenzamos a apretar el ritmo y ganar posiciones. Juan y yo vamos juntos, y por delante Marco, Toño y Carlos. Este último llegó a liderar la prueba, que grande nuestro fichaje. Increíblemente, no soy capaz de ver a este trío. Estas son las consecuencias de la salida. Pero con Juan al lado, se que poco a poco iremos dándoles alcance. De repente, me adelanta un biker con un ritmo demoledor, y no dudo en cogerle la rueda. Que ritmo!!! Juan se queda un poco, y yo, detrás de esa rueda consigo dar alcance a Marco en el km 5. Le ofrezco mi rueda, pero se va tan rápido, que si no enganchas, ya la has perdido. Comienzo a ver a Toño, y decido dejar esa rueda y comenzar a regular. He avanzado mucho y no quiero que este esfuerzo me pase factura. En eso llega otra agradable sorpresa, varios miembros del club que no participan en la pedalada y que han salido a hacer su rutilla de los domingos, se han posicionado a la altura de Papiol para darnos ánimos. Sois geniales chicos. 
Cuando comienzan las primeras subidas, y las piernas tienen que coger su temperatura, Juan ya está otra vez conmigo, y nos juntamos con Toño. Pero el ritmo de Juan tiene un punto más que el nuestro, y así nos quedamos Toño y yo solos. Para Toño es la primera Travessa, y decido quedarme con él para irle informando de las adversidades del camino. El primer avituallamiento lo hacemos a lo pro, sin parar, pero la amabilidad de la gente que allí se encuentra, posicionándose a pie de camino, hace que pillemos un plátano. Comienzan las primeras rampas con un desnivel considerable, y observo que Toño no va fino. En esta parte del recorrido nos están adelantando muchos bikers, y no podemos evitar el comentario de que este año hay mucho nivel, y la gente está entrenada. Sabiendo que el punto débil de Toño es la cabeza, le tranquilizo diciéndole que “tranquilo que esto es muy largo, y en la subida de Montserrat caerán muchos”. No se lo acaba de creer, pero mantiene bien el ritmo, solo quedándose un poco en las subidas más duras. Segundo avituallamiento. Toño no para, pero yo me acerco a la mesa sin bajarme de la bici, y cojo 2 plátanos, uno para mi y otro pa Toño, que al verme parar me grita que le pille uno. 
Seguimos a raja tabla el ritmo, pese a que siguen pasándonos algunos bikers. Llegando a Olesa está la zona nueva de la prueba, y menuda zona. Varias rampas consecutivas de gran desnivel que hacen que me separe de Toño. No puedo hacer nada, hay que sobrevivir como se pueda. Al comenzar a bajar hacía la Puda, veo a Toño no muy lejos, y y entonces me dedico a disfrutar de la bajada. En el avituallamiento de la Puda, aprovecho para cambiar bidones y beber agua. Nos volvemos a rejuntar Toño y yo, y tiramos juntos hasta Monistrol. Vamos solos. No observamos a nadie por delante, ni a nadie por detrás. No nos chuscamos, y aprovechamos el tramo de río para coger fuerzas. Aviso a Toño que a partir de Monistrol tocará bailar en solitario, ya que casi todo es subida, y cada uno debe llevar su ritmo. Son las 11 de la mañana y estamos en el avituallamiento de Monistrol. 2 vasos de acuarius y un pastelito y al ataque. Le he explicado lo mejor posible todo lo que se va a encontrar subiendo, y pasado el parking del cremallera, dejo atrás a Toño. Me encuentro bien, el ritmo es bueno, y poco a poco voy dando alcance a ciclistas que van por delante de mí. El año pasado había un chico de la organización que te decía la posición en la que ibas, pero paso ese punto y ahí no hay nadie. Tengo curiosidad. Para mi sorpresa, antes de llegar a un tramo de carretera, allí esta el de las posiciones, y me dice que voy el 86. No puedo esconder mi alegría, voy mucho mejor que el año pasado, que iba el 131 para acabar el 99. Que subidón!!!
Paso el último avituallamiento sin parar. Me queda un gel en el maillot, reservado para el final. Entramos en una urbanización, y se me pica un biker, que la ver que le paso, decide incrementar su ritmo y volver a pasarme. Me centro en seguirlo, y me olvido del gel, hasta que el femoral izquierdo me dice hasta ahí ha llegado. Que rábia!! Tengo que parar, intento estirar entre dolor, y entonces regresa a mi cabeza el gel. Para adentro. Camino 10 metros y ya noto mejoría. A la bici!! Poco a poco comienzo otra vez, y sin darme cuenta alcanzo un grupete que me habían pasado mientras yo sufría. Quedan aprox. 3 km. Ese gel es milagroso, y me permite incrementar el ritmo hasta el final. 
4 horas 5 minutos, estoy contentísimo. Veo a Juan y Carlos, que han llegado 5 y 12 minutos antes que yo. Bien posicionados, esperamos al resto del grupo. Llega Toño 5 minutos detrás de mí, con un subidón considerable. Me cuenta, que la comenzar a subir desde Monistrol, y ver como iban cayendo los ciclistas se ha venido arriba y ha comenzado su remontada. Llegan Marco y Manuel, 4h 20 y ya comienzan los gritos de SPRINT BIKE!!! Mientras pasa el tiempo, observamos la clasificación, donde Carlos termina 47, Juan 61, yo 78 y Toño 88. Estamos en el top 100. Llega Ferran, 4h 33, luego Oscar (que campeón, su evolución es increíble) con Toni, en 4h 35. Manel detrás de ellos a unos minutitos, 4h 41. Bajando de las 5 horas llega Lobato, 4h 56, muy contento también. Estando en meta, me reencuentro con algunos conocidos, y de paso, conozco al Jefeboard de Btteros. Un placer, y enhorabuena por esas 5h y poco.
En 5h 30 llega Isidro, algo tocado. Acto seguido, en 5h 32 llega Jose. Que alegría verle llegar. Nada mas verle la cara, ya se que viene enrampado hasta las cejas, pero ha conseguido llegar arriba y superar un reto que él lo veía imposible. Reconozco que me tocó la fibra.
En 5h 38 llegan David y su cuñao Jordi en 5h 41. Muy bien por los 2, y más viendo el estado del freno delantero de David. Que mal lo habrá pasado en las bajadas, donde él suele disfrutar de lo lindo. 5h 46 fue el tiempo de Jaume Jardí, acompañado de Javier del Cul Enrere. Solo nos falta uno. 
Juan y yo tenemos que marchar, que tenemos hora en un restaurante, y es dentro de éste donde nos informan que Pino llega en 6h 14. Bravo!!!
Todos los integrantes de este fenómeno club han llegado. No ha habido que lamentar ningún percance y creo que todos han terminado contentos con sus resultados.
Yo lo celebro comiendo un buen entrecot en una terraza con vistas a Montserrat, maravilloso.
Y aquí termina la historia. El año que viene más, porque lo de mejor es difícil, aunque con los integrantes de este club, cualquier cosa es posible.
Grande SPRINT BIKE!!.

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